Mentorías: conversación entre Marta Pérez Puerta e Irene de la Torre
Lunes, 14 de septiembre de 2026.
En este espacio nos gustaría dejar constancia de la experiencia que hemos vivido como participantes en el programa de mentorías de 2026 que organiza ACE Traductores. Fue la primera vez que las dos —Marta Pérez Puerta (traductora novel) e Irene de la Torre (mentora)— nos presentábamos al programa, y el gran equipo que hay detrás de la organización —Alejandro Sánchez Herrera, Manuela Berdún Gistaín y Mateo Pierre Avit Ferrero (¡gracias!)— tuvo el acierto de emparejarnos, algo que no debe de ser nada fácil.
Ahora que hemos llegado al final de la experiencia nos ha apetecido mucho compartir nuestras impresiones y sensaciones, sobre todo con vistas a animar a otras socias y socios —y a otras presocias y presocios— a participar como mentores y traductores noveles en posteriores ediciones. Lo que pretendemos con esta entrevista es dar un pequeño impulso para que aumente la participación en el futuro, pero ante todo nuestra intención es mostrar la buena experiencia que nos hemos llevado.
Nos gustaría dejar un profundo agradecimiento a la junta de la Asociación en general y a los organizadores de las mentorías en particular, por todo el esfuerzo y trabajo que hay detrás. Ahora sí: ¡las preguntas!

Las dos traductoras en la Librería Mujeres de Madrid
Irene de la Torre: ¿Qué te llevó a presentarte?
Marta Pérez Puerta: Me presenté con la idea de encontrar una guía para dar mis primeros pasos en la traducción literaria, una persona con más experiencia que me invitara a ser partícipe de su rutina y que me mostrara cómo es este mundo por dentro. Desde que comencé la carrera de Traducción se me quedó esa impresión de que el sector editorial era en cierta parte arcano, casi inalcanzable. Y hasta este año no me decidí a intentarlo, a ir dando pasos en dirección a la traducción literaria. Sin embargo, he de admitir que esa decisión fue impulsada por la mera casualidad (¿el destino, quizá?) de tropezarme con el correo de ampliación de plazo para las presentaciones. Así que, si el destino tuvo algo que ver, fue una llamada de última hora. No lo habría intentado si no hubiera sido por eso, movida por la incertidumbre, la frustración de las condiciones del mercado actual de la traducción; sino, ante todo, por esa ilusión y ese amor por las letras que me acompaña desde pequeñita.
Irene de la Torre: ¿Qué te esperabas de la mentoría y qué has recibido? ¿Ha superado tus expectativas?
Marta Pérez Puerta: No sabía qué podría depararme la experiencia, pero sin duda ha superado cualquier expectativa que pudiera tener. He aprendido lo importante que es estar asociada y participar activamente. Se me ha quedado grabado aquello que me dijiste en la primera sesión, que la asociación te había dado mucho y que, igual que tu mentora en su momento, querías incorporarte a esa cadena, tomar ese relevo y ayudar a otras traductoras noveles como forma de agradecimiento. Creo que eso puede resumir muy bien cómo he vivido esta experiencia: he conocido a otras compañeras que me han enseñado que hay un horizonte más allá de nuestras pantallas. Me habéis mostrado que hay una realidad paralela en la que existe esta comunidad preciosa y, gracias a esta experiencia, y a esos empujoncitos que me has dado, ahora me siento más que nunca parte de ella.
Irene de la Torre: ¿Qué es lo que más te ha gustado de la experiencia?
Marta Pérez Puerta: Esa luz y ese brillo que ha traído a mi día a día: aunque la soledad sea una inevitable compañera de nuestra profesión, siento que he cambiado la perspectiva en ese sentido, que sé que no estoy sola y que tengo una comunidad en la que apoyarme, tanto para hablar de los desafíos con los que lidiamos, como para tomar un café. Esta experiencia ha reavivado esa parte que estaba ensombreciendo mi vocación. La realidad sigue siendo la que es, pero he podido reconectar con lo que me apasiona, salir de la burbuja, afrontar mis miedos (síndrome del impostor incluido) y ver el mundo del libro desde los ojos de mis compañeras. Conocerte a ti, Irene, ha sido un regalo que me llevo para toda la vida.
Irene de la Torre: Después de lo que hemos hablado durante las sesiones, ¿crees que especializarte en idiomas minorizados te puede abrir puertas?
Marta Pérez Puerta: He hablado con varias traductoras sobre este tema también y todas han coincidido en un sí casi rotundo. Por mi parte, he sacado la conclusión de que los idiomas minorizados pueden ser una gran llave maestra para entrar en la traducción editorial. No pienso que sea mágica, pero sí que te facilita el camino a la hora de presentarte a editoriales y de darte a conocer. En mi caso empecé a estudiar checo hace unos años porque me enamoré de Praga cuando estuve allí de viaje. No se me había ocurrido añadirlo a mis idiomas de trabajo hasta que surgió esta conversación en las sesiones de la mentoría. Ahora sé que es una oportunidad que puedo aprovechar, no solo para abrirme paso en el sector editorial, sino para seguir conociendo y descubriendo una lengua que me apasiona. Tengo intención de seguir formándome y estoy deseando ponerme las gafas de traductora para brindarle esa labor a un libro que esté esperando ser encontrado; creo que también es la parte bonita de especializarse en un idioma minorizado.
Marta Pérez Puerta: ¿Qué te motivó a presentarte como mentora?
Irene de la Torre: Lo que más me motivó a presentarme como mentora fue el hecho de poder devolver a la asociación todo lo que me ha dado y me sigue dando. Además, pensé que a mí me habría gustado mucho poder disfrutar de una mentoría así, más centrada en los aspectos prácticos y en la puerta de entrada al mundo editorial. Al final fue algo que yo fui aprendiendo de mis propios compañeros, y poder hacerlo yo como mentora en un programa más formal era algo que me atraía mucho. También es una profesión muy solitaria y creo que el contacto con otros compañeros es muy provechoso, no solo porque nos podamos dar consejos mutuamente, sino por el hecho de sentirnos menos solos y de poder compartir experiencias o formas de trabajo. Además, me pareció una estupenda forma de ver si me gustaba dar este tipo de tutorías individuales, porque me estoy planteando impartir talleres, y quería probar si me sentía a gusto. Y la verdad es que me ha encantado poder compartir mi experiencia y conocimientos.
Marta Pérez Puerta: ¿Qué te esperabas de la mentoría y qué has recibido? ¿Ha cumplido tus expectativas?
Irene de la Torre: Ha superado mis expectativas. Te has convertido ya en una amiga y seguimos en contacto para más dudas que te puedan surgir. Me esperaba poder ayudar a alguien, pero iba un poco cautelosa por no poder transmitir lo suficiente, entonces no sabía muy bien si lo iba a conseguir. Finalmente resultó que sí, que he sido capaz de ayudarte, de responder tus dudas y, además, he sentido que he aprovechado las horas contigo y que he contribuido a que entendieras muchas de las cuestiones que giran en torno a la práctica de nuestro oficio. Así que expectativas más que superadas.
Marta Pérez Puerta: ¿Qué es lo que más te ha gustado de la experiencia?
Irene de la Torre: Creo que la sensación, como he dicho antes, de sentirme realizada compartiendo mi experiencia y conocimientos. También la buena impresión que te genera ofrecer algún tipo de luz en el camino a alguien que está empezando, y el sentirme que formo parte de un colectivo o, mejor dicho, de toda una familia: la de los traductores literarios. Además, el hecho de que pudieras compartir conmigo tu perspectiva sobre cosas que yo hago normalmente en piloto automático, que pudiera aprender de ti y que tú también me ayudaras creo que ha sido lo mejor de la experiencia.
Marta Pérez Puerta: ¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando en el sector editorial con un idioma minorizado?
Irene de la Torre: Muy buena. La combinación de idiomas del neerlandés al castellano ha sido lo que me ha abierto verdaderamente las puertas a la colaboración con editoriales que admiro y creo que, de otra forma, no me habría resultado tan fácil esa entrada. Por eso animo a los traductores que están empezando (y a los que no también) a que se planteen la especialización y el estudio de idiomas más minorizados, porque es un excelente punto a destacar en los currículums, las editoriales prestan más atención y siempre puede ser el idioma que te haga entrar a colaborar con editoriales y que luego estas te propongan la traducción desde otros idiomas más comunes que sepas, como el inglés en tu caso.
Marta Pérez Puerta: Después de haber tenido esta experiencia como mentora, si pudieras volver atrás a tus inicios en la traducción y darte un consejo, ¿cuál sería?
Irene de la Torre: Me diría que tuviera mucha paciencia, algo que no tenía en ese momento y ahora sí, porque he aprendido a tenerla. Me diría que con esfuerzo y constancia se puede llegar donde nos propongamos, que lo importante es que todo lo que no conseguimos no lo veamos como un fracaso, sino parte del camino. Me diría que cerrase los ojos y me viera en cinco años, cuál sería mi vida ideal, y que si esa es traducir libros, que lo persiguiera. Me diría también que nunca se termina de aprender.
Marta Pérez Puerta: ¿Repetirías la experiencia como mentora?
Irene de la Torre: Sin ninguna duda lo haría. Me ha aportado mucho más de lo que me imaginaba, he aprendido mucho de ti y te he ayudado a avanzar en tu carrera como traductora, que estoy segura de que será fructífera, porque tienes mucho talento, y eso me parece muy gratificante. Por eso animo a que se presenten todas las personas que se lo puedan estar planteando, tanto como mentores como para recibir una mentoría. Creo que es una experiencia inigualable que te prepara para el mundo editorial de una forma muy informal, lejos de las clases universitarias o de las relaciones, a menudo jerárquicas, entre profesorado y alumnado. Me parece de un enorme valor poder disfrutar de esto y es una experiencia que no desaprovecharía.

Fotografía de Isabel Wagemann
Irene de la Torre (Madrid, 1988) es licenciada en Traducción e Interpretación, escritora, correctora y traductora literaria de inglés, francés, neerlandés y catalán al castellano. Es autora de la colección de relatos Crema solar (RIL editores, 2026) y ha publicado su obra en revistas de literatura como Quimera, Casapaís o De Revisor (Países Bajos). Sus traducciones de poesía y narrativa se han publicado en editoriales como Navona, Editorial Mapa o Lengua de Trapo. Es lectora editorial, redacta artículos para varios medios y en la actualidad escribe su primera novela.
Marta María Pérez Puerta (Granada, 2000) es graduada en Traducción e Interpretación, gestora de proyectos, especialista en localización y traductora literaria de inglés y ruso al castellano. Compagina su trabajo como autónoma con su pasión por la lectura y la escritura. Publica esbozos de sus vivencias en un blog personal y, en la actualidad, está trabajando en el borrador de una pequeña novela.





