Asociacionismo, Pedro Sánchez Álvarez

Vienes, 24 de julio de 2026.
Conferencia de Pedro Sánchez Álvarez, director de socios de CEDRO, (Centro Español de Derechos Reprográficos) en el encuentro entre estudiantes y profesionales, El Ojo de Polisemo, en su XV edición, celebrado en Soria el pasado mes de mayo.
¿Qué es CEDRO?
CEDRO es autorizado por el Ministerio de Cultura en 1988. Desde entonces se ha dedicado a trabajar por la sostenibilidad y la protección de la cultura escrita, como pilar fundamental para el desarrollo de la sociedad.
En mayo de 2026, representa a casi treinta y siete mil titulares de derechos, de los que casi treinta y cuatro mil son escritores y traductores y, tres mil son editores son editores. Los traductores y escritores necesitan tener, por lo menos, una obra publicada en España para poderse asociar a CEDRO.
Su función principal es recaudar y repartir a los titulares de derechos por los usos secundarios de las obras. Se entiende por usos secundarios aquellos actos de reproducción, distribución o puesta a disposición que se realicen de fragmentos de obras textuales. Por un lado, gestiona aquellos usos autorizados por la ley que son de gestión colectiva obligatoria y, por otro, se encarga de licenciar otros usos secundarios autorizados directamente por sus socios.
Dentro de la gestión colectiva obligatoria en CEDRO nos encargamos de la recaudación de la compensación por copia privada, de la gestión de la remuneración del artículo 32.4 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (los usos universitarios) y del préstamo publico bibliotecario.
Además, llevamos a cabo la gestión voluntaria. Al asociarse los titulares mandatan a CEDRO para autorizar ciertos usos que se dan en las administraciones, instituciones y empresas. Estos usos son necesarios para su actividad, recurrentes y conocidos, para autorizarlos CEDRO dispone de un catálogo de licencias.
Llevamos a cabo una importante función social financiada principalmente con el 20% de lo recaudado por copia privada. Según el artículo 178 del TRLPI se debe dedicar a actividades asistenciales, de formación o promoción. La parte asistencial la gestionamos de manera directa dando ayudas de urgente necesidad a aquellos socios autores que viven momentos vitales muy complicados; y también reembolsamos gestos sociosanitarios (material óptico, audífonos, tratamientos dentales, de fisioterapia de rehabilitación o quiropodia) a los socios autores que cumplen ciertos requisitos. Asimismo, las actividades de formación y promoción las llevamos a cabo a través de las asociaciones más representativas del sector, tanto de autores como de editores, lo que nos permite llegar a todo el colectivo de una manera más eficiente.
El ecosistema digital de CEDRO
Como se ha señalado al principio, la función de CEDRO es dar sostenibilidad a la cultura escrita. Desde la irrupción del libro electrónico CEDRO se planteó ayudar a sus socios con los nuevos y enormes desafíos que han planteado todas las cuestiones digitales en el sector del libro.
Por ello, ha creado un ecosistema digital para gestionar derechos y, al mismo tiempo, luchar contra el robo de contenidos, generalmente conocido como piratería.
En el núcleo del ecosistema se encuentra SAR (Sistema Automático de Reporte), una biblioteca de huellas digitales del contenido de las obras declaradas por sus socios. Para crear las hullas existen cuatro vías:
- mediante una aplicación instalada por el socio en su dispositivo.
- Una API, que realiza una llamada a la herramienta de edición del socio.
- Utilizando un protocolo de transferencia de archivos, en el que el socio sube los archivos del contenido, que se eliminan de manera automática cuando se han generado las huellas.
- Finalmente, tras el acuerdo entre la Biblioteca Nacional de España y CEDRO, para aquellos socios que lo autoricen se generan las huellas de todas sus obras al realizar el depósito legal digital en la biblioteca de los archivos previos a la impresión.
La Entidad cuenta con un algoritmo único que crea las huellas digitales de una manera única. Pero ¿qué es una huella digital? No es más que una secuencia de letras, números y símbolos que es creada por el algoritmo en función de la secuencia de palabras de origen. Cada diez palabras se crea una huella digital. Por ejemplo, para un libro de narrativa de ficción, que tiene de media unas doscientas cincuenta páginas, se crean ochomil quinientas huellas de media. A marzo de 2024, CEDRO dispone de huellas de casi cien mil obras.
¿Y qué hace CEDRO con estas huellas digitales? Gestiona la trazabilidad de los usos legales que se realizan y las utiliza para mejorar su eficiencia en la lucha contra el robo de contenidos.
Respecto a los usos legales, CEDRO instala SAR en aquellos entornos donde se utilizan las obras y automáticamente puede disponer de su trazabilidad. Una vez conocidos, CEDRO puede llevar a cabo un reparto de los derechos que se ajusta más a la realidad de los usos.
Utilizando la misma tecnología, la Entidad puso en marcha en 2021 el Registro de Certificación Digital de Obras. Sus socios pueden registrar sus obras con el objeto de tener una prueba de confianza de la existencia de esta en un momento determinado. Este registro es utilizado mayoritariamente por los escritores, traductores y profesores universitarios para registrar sus obras inéditas, o incluso los apuntes de clase antes de subirlos a los campus virtuales de las universidades.
Respecto a la lucha contra el robo de contenidos, CEDRO dispone de SAD (Servicio Antipiratería Digital), que es un sistema que busca, identifica y bloquea las copias de libros, periódicos, revistas y partituras que se encuentran en sitios web, redes sociales y servicios de mensajería sin la autorización del titular de las mismas.
¿Qué obras se buscan? Todas las novedades y todas las obras que los socios reportan a CEDRO. En un primer paso, el sistema rastrea por metadatos (ISBN/ISSN/ISMN, escritor, traductor, editor y título de la obra), pero en un segundo paso el sistema busca por las huellas digitales. Las dos principales herramientas están interconectadas para mejorar en la búsqueda y localización de contenido puesto a disposición sin autorización del titular. Al conectar ambas tecnologías, se ha incrementado la localización de contenido pirata en las redes sociales y los servicios de mensajería, donde el nombre de los archivos normalmente no estaba relacionado con los metadatos.
Una vez localizado el contenido y verificada la legitimidad de CEDRO para llevar a cabo la reclamación, se notifica al sitio web, red social o al servicio de mensajería para instar a la eliminación del contenido. Al mismo tiempo notificamos al buscador para que desindexe las URL que dirigen al contenido robado.
La Entidad dispone de una segunda herramienta para la lucha contra el robo de contenidos, SEA (Servicio de Evidencias Antipiratería). Una aplicación que se encuentra disponible en los dos mercados de aplicaciones móviles y que permite que los socios de la Entidad envíen pruebas de las infracciones de derechos de autor. Las pruebas pueden tener diversos formatos: desde fotografías a vídeos.
Es útil para denunciar aquellos establecimientos que llevan a cabo actividades de reprografía ilegal o centros de formación que facilitan la puesta a disposición de libros, periódicos, revistas o partituras sin autorización del titular. Dispone de una herramienta de geolocalización lo que simplifica la comunicación de la infracción. También se puede utilizar para las reclamaciones digitales de los socios, siendo especialmente útil para denuncias de actos ilícitos en servicios de mensajería y redes sociales. Si se dispone de las huellas digitales de la obra, con la imagen de la portada del libro que suele incluir la imagen de un archivo PDF que se comparte, el sistema reconoce automáticamente la obra. Con esta herramienta, se puede presentar una reclamación con tres clics.
La tercera herramienta es una extensión para navegadores. Se puede encontrar en Chrome, Firefox y Mozilla con el nombre de CEDRO IDENTIFICADOR. Utilizarla es tan sencillo como abrirla, copiar un fragmento de una obra que se haya encontrado en Internet y la herramienta devolverá el porcentaje de coincidencia con una obra de la que previamente se hayan creado las huellas digitales. La utilidad de esta tecnología es, por un lado, la de gestionar los usos legales al ofrecer la posibilidad al usuario de la compra de una licencia legal, como, por otra parte, la lucha contra el robo de contenidos al facilitar al titular la posibilidad de denunciar la puesta a disposición de una obra sin su autorización.
La cuarta herramienta está relacionada con la gestión de la publicidad digital de los editores, con ella nuestros miembros pueden conectar su cuenta de GoogleAdds a nuestra herramienta para evitar que su inversión en publicidad digital termine en un sitio web que infringe los derechos de autor.
Para cuantificar los resultados de la lucha contra el robo de contenidos, mensualmente de media se encontraron ciento cincuenta y dos mil páginas de enlaces, se notificó a ciento treinta y cinco mil páginas de enlaces y se logró desindexar más quince mil páginas de enlaces.
En estos momentos nos encontramos ante el reto de la inteligencia artificial generativa. Como sabéis las tecnológicas han desarrollado los modelos de lenguaje sin solicitar autorización y, por supuesto remunerar, a los titulares de derechos. De hecho, es sabido que los han entrenado no sólo con obras de origen lícito, si no también todo el contenido de páginas pirata. Un ejemplo de ello es el caso Anthopic. Un completo expolio de vuestros derechos.
Como conclusión, cabe señalar que desde CEDRO se exploran todas las vías para conseguir una sociedad en la que la cultura vertebre el progreso, mediante el respeto al trabajo de los traductores, escritores y editores; el fortalecimiento de los derechos de autor; y la sostenibilidad y diversidad de la cultura. Para ello es imprescindible el asociacionismo, cuantos más seamos más fuerte seremos.






