Crónica de la XIII edición de El Ojo de Polisemo: del relato corto al aforismo y del arte a la música.

Miércoles, 9 de noviembre de 2022.

Crónica de la XIII edición de El Ojo de Polisemo: Buenos, breves, raros y exquisitos: del relato corto al aforismo y del arte a la música, celebrada en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid los días 3 y 4 de noviembre.

Todo el mundo conoce el dicho: «Lo bueno, si breve, dos veces bueno». En el caso de El Ojo de Polisemo que nos atañe este año, ya la XIII edición, creo que esas palabras son más acertadas que nunca. «Buenos, breves, raros y exquisitos: del relato corto al aforismo y del arte a la música» es el nombre que nuestras compañeras y compañeros del equipo de ACE Traductores y de la Universidad Complutense de Madrid han decidido darle a este ciclo de charlas que, aunque ha durado dos días, ha parecido tanto extenderse a lo largo de dos meses como reducirse a dos escasos segundos, puesto que la cercanía que tanto caras nuevas como conocidas le han insuflado al encuentro ha facilitado un ambiente de familiaridad indescriptible y atemporal; hasta las personas más tímidas se han sentido como en casa.

El Polisemo dio comienzo el jueves 3 de noviembre a las 9:30 de la mañana con un margen de media hora para que los asistentes fuésemos pasando a recoger nuestras acreditaciones (acreditaciones que, por cierto, si se siembran, dan flores). Mientras que quienes estaban familiarizados con la inmensidad del campus aprovechaban ese tiempo para ir calentando motores, a otras tantas almas perdidas entre las numerosas instalaciones de la Complutense, ese margen nos daba la oportunidad de encontrar el edificio D de la Facultad de Filología.

A las 10:00, puntual como un reloj, daba comienzo la inauguración, con Antonio J. Martínez (coordinador del Área de TeI) a la batuta. Primero, habló Helena Aguilà, que acudía a la cita como exorganizadora del Polisemo anterior y exvicepresidenta de ACE Traductores. Después, Marta Sánchez-Nieves, presidenta de ACE Traductores, rememoró sus tiempos de estudiante en Filología, se alegró de no haber tenido que volver a cruzar por el «tétrico pasadizo» y mostró esperanzas de que este Polisemo fuera menos accidentado que el anterior. La última intervención fue la de Emilio Peral, (vicedecano de Cultura, Relaciones Institucionales y Bibliotecas), que celebró con Marta Sánchez-Nieves que se hubiera cedido el famoso pasillo a los de Estadística y nos deseó una buena jornada.

Inauguración con Antonio J. Martínez, Emilio Peral, Helena Aguilà y Marta Sánchez-Nieves.

Tras una breve pausa, la conferencia inaugural, presentada por Carolina Smith de la Fuente, corría a cargo de Glòria Nogué. La traductora y sobretituladora del Liceu nos habló de la traducción dentro del ámbito de la ópera, tanto en las partituras como en los sobretítulos. Glòria ofreció una clase magistral que demostró, una vez más, la naturaleza todoterreno de nuestro oficio, puesto que el traductor no solo debe ser un experto en la lengua, sino también en las disciplinas con las que se entrelaza. Pero ¿qué va primero? ¿La palabra, la música o la puesta en escena? La respuesta es una de las más queridas por cualquier traductor: «depende».

Glòria Nogué y Carolina Smith de la Fuente

A las 11:30, paramos para acompañar los reencuentros, presentaciones y desvirtualizaciones varias con un buen café con dulces. Quizá fue el subidón de azúcar y de cafeína, la emoción postpandemia, el buen rollo que se respiraba desde el minuto cero o la mezcla de todo un poco, pero el ambiente durante aquel primer descanso fue, cuanto menos, electrizante.

La última charla de la mañana del jueves fue la de Violeta Sánchez Esteban, con presentación de Carlos Fortea: «Las palabras que sostienen el arte». La ponente hizo un recorrido por la historia de los museos, entendidos como un móvil para la globalización y la democratización del arte. En línea con la anterior charla, además, destacó la interdisciplinaridad de la traducción y la importancia de empaparse de las culturas que van ligadas a nuestras lenguas de trabajo.

Violeta Sánchez Esteban explora los entresijos de la traducción museística con Carlos Fortea

Sin duda, y tomando la cita de Elena Sánchez Trigo que la propia Violeta utilizó durante su exposición, el hilo conductor de las charlas que dieron el pistoletazo de salida de esta XIII edición del Polisemo fue el siguiente: «Un traductor debe ser más bicultural que bilingüe».

Una vez concluida la comida, en la que todos tuvimos tiempo de estrechar lazos y saludar con efusividad a cualquier persona que luciese una acreditación alrededor del cuello, disfrutamos de la oportunidad de presenciar un dialogo entra la traductora Paula Zumalacárregui y el corrector Álvaro Villa con Lidia Pelayo Alonso como mediadora. Durante esa conversación entre colegas convertida en charla, ambos compañeros demostraron que la relación entre traductores y correctores no tiene por qué ser tan escabrosa como se tiende a pensar y ofrecieron una visión positiva acerca de lo instructiva que puede llegar a ser la colaboración entre ambas figuras si el trabajo se hace con cariño, respeto y recurriendo al diálogo (si las circunstancias lo permiten, claro).

Lidia Pelayo Alonso y Álvaro Villa charlan con Paula Zumalacárregui, que se unió al diálogo por Zoom

A las 16:30, Marta Sánchez-Nieves le tomaba el relevo a Chiara Giordano (que se había quedado sin voz) y nos presentaba a Pedro Sánchez Álvarez (director del Departamento de Socios de CEDRO) que volvía a la carga, un año más, para defender la importancia de la Ley de Propiedad Intelectual y nuestros derechos como autores de nuestras traducciones. Fue un breve, pero esclarecedor y muy necesario recorrido por las diversas armas con las que contamos para luchar contra la piratería.

Pedro Sánchez y Marta Sánchez-Nieves

La jornada concluía con la mesa redonda de Pilar González y Aisha Prigann, moderada por Carolina Smith de la Fuente. En «La traducción de libros de arte», las traductoras nos dieron unos ligeros apuntes acerca de su colaboración con diversos museos y regresaron a las ideas que ya se habían tratado en las primeras dos charlas, de manera que sirvió como un magnifico cierre para el primer día del encuentro. En el ambiente se respiraba el compañerismo, la interdisciplinaridad y las tremendas ganas que tanto ponentes como asistentes tenían de aprender. No habríamos podido imaginar un mejor primer día: breve, bueno e intenso.

Aisha Prigann, Pilar González y Carolina Smith de la Fuente cierran la primera jornada

Al día siguiente, todavía un pelín resacosos por la oleada de emociones que acompañó a la primera quedada en La Taberna del Chato, comenzamos con fuerza a las 10:00 de la mano de Jesús Negro, Inga Pellisa Díaz y con Carolina Smith de la Fuente de nuevo a los mandos. En «Por dónde empezar», Jesús e Inga nos contaron todo lo que hay que saber para adentrarse en el mundo de la traducción, comenzando por animar a los estudiantes a asociarse (y yo me pregunto: ¿quedaría alguien sin convencer después de la jornada del día anterior?). También, regalaron un montón de truquitos tremendamente útiles con los que organizar el tiempo, gestionar ingresos y gastos y labrarse un nombre en el sector editorial. A pesar de ser una charla orientada hacia los estudiantes que empiezan en el sector, me atrevería a asegurar que todos los asistentes nos metimos un truco o dos en el bolsillo (el diagrama de Gantt de Inga, sin duda, fue todo un éxito).

Inga Pellisa, Jesús Negro y Carolina Smith de la Fuente nos explican cómo calcular nuestros ritmos de trabajo

Una hora después, dio comienzo la mesa redonda de estudiantes, conformada por Miriam Palacios, Víctor Peche, Alejando Pantoja y Silvana Tirado, y capitaneada por Alberto Sesmero. Nuestros inminentes compañeros de profesión hablaron de sus muy dispares trayectorias y del amor por la literatura y las lenguas que los unía en su andadura como traductores. No importó que vinieran de un bachillerato biosanitario, de un grado en filosofía o lenguas modernas o que tuviesen la más absoluta vocación desde pequeños: la traducción se lleva en la sangre y el futuro, en manos de estos nuevos compañeros, brilla con la fuerza de mil soles.

De izquierda a derecha: Miriam Palacios, Víctor Peche, Alejando Pantoja, Silvana Tirado y Alberto Sesmero

Tras la primera pausa del día, pasamos a sumergirnos en otra nueva mesa redonda: «Muchas voces, muchas manos». Isabel García Adánez e Itziar Hernández Rodilla, acompañadas de Carlos Fortea, nos ofrecieron un dialogo de lo más enriquecedor acerca del proyecto de traducción a seis manos en el que se embarcaron para traducir (¡y editar!) la antología Bubikopf: El eterno femenino y los locos años veinte, junto con otra compañera, Belén Santana López. Entre las dos, rememoraron el proceso de selección de textos y la forma en la que se repartieron las historias que componen la antología para intercalar sus respectivos trabajos y que el tono individual de cada autora fuese más reconocible al haber sido cada pieza elaborada por diferentes traductoras. Desde luego, muchos nos quedamos con las ganas de lanzarnos a la piscina y desarrollar un proyecto tan dinámico y satisfactorio como el suyo.

Isabel García Adánez, Itziar Hernández y Carlos Fortea charlan sobre la traducción a seis manos

A las 15:30, comenzó la recta final. Los editores Alejandro Roque Hermida (Hermida Editores) y Ana C. Herreros (Libros de las Malas Compañías), junto con Mateo P. Avit Ferrero, nos presentaron sus respectivos proyectos editoriales y nos hablaron del papel que jugamos los traductores en su día a día. Especialmente interesante fue la intervención de Ana C. Herreros, que nos explicó el proceso que siguió, junto a todo un equipo de traductores, a la hora de recopilar y darle forma a los cuentos que los pigmeos baka cuentan alrededor de sus hogueras en una lengua africana que no tiene forma escrita.

Ana C. Herreros, Alejandro Roque Hermida y Mateo P. Avit Ferrero

Inmediatamente después, Lidia Pelayo Alonso nos presentó a Ramón Soler, ganador del IV Premio Complutense de Traducción Universitaria Valentín García Yebra. El galardonado nos confió las razones por las que había decidido decantarse por los primeros capítulos de Mizora, una utopía feminista que Mary E. Bradley escribió a finales del siglo XIX, para llevar a cabo su propuesta de traducción. Creo que hablo por todos los asistentes cuando digo que estamos deseando que alguna editorial le dé una oportunidad y publique el atractivo proyecto de Ramón. ¡Enhorabuena una vez más!

Ramón Soler, acompañado de Lidia Pelayo Alonso, nos habla de su proyecto

 

El XIII Polisemo comenzaba a acercarse a su fin a las 17:30, tras intercambiar impresiones con los compañeros. Les tocaba el turno a Paula Aguiriano y Marta Sánchez-Nieves, con su presentación del informe Translators on the Cover. Este informe es el resultado de un método abierto de coordinación en el que, dentro del Plan de Trabajo en materia de cultura 2019-2022, han participado veintiséis expertos de veintidós países europeos. Como representantes de España han participado Begoña Cerro Prada y Almudena Hernández de la Torre, de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, así como Arturo Peral Santamaría, de ACE Traductores. El informe completo en inglés puede descargarse en la web de publicaciones de la Unión Europea, así como un breve resumen del método de trabajo seguido en este artículo. Durante la intervención valoraron la reducida falta de diversidad de idiomas ofertados en las universidades europeas, ofrecieron consejos para el fomento de la movilidad y la formación y, una vez más, animaron a los estudiantes a asociarse para beneficiarse de la ayuda y los inmensos conocimientos que otros compañeros pueden aportar cuando estamos dando nuestros primeros pasos. Y es que, en palabras de Carlos Mayor: «Las asociaciones son tu segunda escuela: compartes lo que sabes y aprendes de los demás».

Paula Aguiriano y Marta Sánchez-Nieves presentan el informe Translators on the Cover

Ya para acabar, gracias a la inmensa generosidad de las editoriales adheridas al contrato tipo de ACE Traductores, celebramos el fin del segundo día de conferencias con un sorteo en el que no hubo ni un solo perdedor, puesto que había libros de sobra para que cada asistente se quedase con un ejemplar. Entre vítores y aplausos, nos acercamos de uno en uno a recoger esos pequeños grandes premios de recuerdo. ¡Muchas gracias a todas las editoriales! ¡Menuda manera de dejarnos el corazón todavía más calentito si cabe!

La XIII edición del Polisemo concluyó con una emotiva despedida y la promesa de nuevos reencuentros por parte de Lourdes Lorenzo, directora del departamento de Traducción e Lingüística de la Unversidade de Vigo, donde tendrá lugar el próximo Polisemo en 2024. Ya estamos contando cada segundo que nos separa de ese nuevo reencuentro.

 

 

Me apunté a esta edición del Polisemo con muchos nervios, puesto que no solo era mi primer Polisemo, sino que también acudía habiéndome registrado como socia de ACE en pleno derecho unos escasos días antes. La acogida general, familiar, cercana y reconfortante, alcanzaba su momento álgido entre charlas y siempre que había un descanso, pero no la sentí decaer ni por un solo momento y, por eso, os doy las gracias. Yo misma estoy dando mis primeros pasos en el mundo de la traducción; esos mismos que muchos de los estudiantes que disfrutaron de la cita darán en muy poco tiempo, porque la asociación invita a dar pasos de gigante de la mano de titanes del sector dispuestos a ayudar y a construir un hogar donde resguardarse y entrar en calor cuando azota el frío aire polar de la vida autónoma. ¿Quién dijo que la existencia del traductor debe ser solitaria?

Nos vemos en la próxima edición del Polisemo. Aún queda mucho, pero, mientras tanto, florecerán nuestras acreditaciones y la espera se hará un poquito más llevadera.

Fotografías de Ankara Cabeza y Mari Luz Ponce.

 

Ankara Cabeza Lázaro se graduó en Estudios Ingleses (UVA) y cursó el Máster de Estudios Ingleses Avanzados (UVA y USAL), donde obtuvo el premio de fin de máster de su promoción, así como una beca Erasmus de investigación en la Universidad de Reading. Después, completó el Postgrado de Traducción Literaria ofrecido por la Pompeu Fabra y comenzó su andadura como traductora literaria especializada en literatura juvenil, fantasía, ciencia ficción y terror.

 

 

1 Comentario

  1. Isabel+Ll Responder

    Gran crónica, por lo bien que transmite lo que se dijo y lo que se sintió. Enhorabuena.

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