Los traductores en la literatura: lista de obras

Cartel de Zoraida de Torres para la Feria del Libro de Madrid de 2010

Última edición: 22 de abril de 2020.

Núria Viver, con ayuda de otros socios de ACE Traductores, inició esta lista hace ya más de quince años  con el propósito de analizar cómo retrata la literatura  a traductores e intérpretes.  En abril de 2020, Daniel Najmías abordó la tarea de añadir un breve comentario a cada obra. 

No es una lista completa ni la damos por terminada, la iremos  actualizando con las colaboraciones que quieran enviar los lectores a vasoscomunicantes@acett.org

 

A

Abad, Mercedes, El vecino de abajo (Alfaguara, 2007).

La calma y controlada vida de una traductora se ve perturbada repentinamente por las obras que inicia su vecino de abajo. Sin previo aviso, los golpes de martillos y mazos, el ruido de los taladros y sierras, de ocho de la mañana a ocho de la tarde, lo invaden todo.

Abdolah, Kader, El reflejo de las palabras (Salamandra, 2006; trad. de Diego Puls).

Ismail, un novelista iraní exiliado en Holanda, recibe por correo el diario de su padre fallecido, un tejedor de alfombras de Arak, región remota y montañosa de la antigua Persia. Nacido sordomudo, Aga Akbar escribió esas páginas utilizando los símbolos de una antigua inscripción cuneiforme grabada en una cueva del monte sagrado del Azafrán hace tres mil años, un hermoso lenguaje desconocido que nadie ha conseguido aún descifrar. Traducir esas notas, reflejo de toda una vida, se convierte en el propósito más ferviente de Ismail.

Aboulela, Leila, La traductora (Lengua de Trapo, 2002; trad. de Flora Casas).

¿Es posible que una mujer musulmana sea al mismo tiempo moderna y creyente? Sammar, una joven sudanesa criada entre Gran Bretaña y Sudán, que trabaja como traductora de árabe en la Universidad de Aberdeen, está convencida de ello, pero, viuda y alejada de su hijo, se enfrenta a una cultura ajena, que la ha hundido en una fuerte crisis de identidad.

Alameddine, Rabih, La mujer de papel (Lumen, 2012; trad. de Gemma Rovira). 

Aquí está Aaliya, una mujer de unos setenta años, cómodamente sentada en un viejo sillón… Huérfana de padre, repudiada por un marido al que nunca quiso, Aaliya ha dedicado sus mejores años a leer libros y a traducirlos, mientras en las calles de Beirut  caían las bombas y retumbaban los ecos de una guerra que la obligó a dormir con un rifle al lado de la cama y a ofrecer su cuerpo a cambio de una ducha caliente.

Alonso Fourcade, Jon, El eslabón perdido (Susa, 1995; trad. de Ángela Gezuraga).

El eslabón perdido del título hace referencia a un libro perdido: un volumen en euskera de un supuesto discípulo de Erasmo ha desaparecido, y los asesinatos se suceden con el fin de hacerse con él puesto que, precisamente, podría sacudir la historia del País Vasco y de la literatura vasca. Durante el cisma que dividió a Europa, un libro de un misionero vasco que empleaba un lenguaje próximo al de los hugonotes vendría a demostrar que por estas tierras hubo quien se apartó del catolicismo hegemónico.

Antolín Rato, Mariano, No se hable más: novela sobre traducciones, jardines y soledades (Alianza, 2005).

García, un traductor acostumbrado a la soledad, se reencuentra un día con Irene Moure, la más misteriosa, la más atrayente, la más seductora y la más compleja de las mujeres que se han cruzado en su camino.

Apalategi, Ur, «Vespa dorada» en La otra vida. (Utriusque Vasconiae, 2013; trad. de Anjel Erro).

Cada uno de los relatos de La otra vida se basa en un aspecto de una visión irónica del sistema literario vasco. “La vespa dorada” constituye, en su doble bucle narrativo, un homenaje a Julio Cortázar.

Atxaga, Bernardo, «Un traductor en París» en Cuentos apátridas (Ediciones B, 1999; en catalán: Un traductor a París i altres relats, RBA La Magrana, 2000; trad. de Pau Joan Hernández).  

En París…,  pensando que un viaje le ayudaría a superar el accidente que lo había dejado cojo. Allí había vivido veinte años antes -traduciendo a Baudelaire-, cerca del parque de Montsouris, donde había tenido su primera cita homosexual.

Auster, Paul, El libro de las ilusiones (Anagrama, 2003; trad. de Benito Gómez Ibáñez).

David Zimmer, un escritor y profesor de literatura se pasa los días bebiendo y cavilando sobre el último instante en que su vida aún podría haber cambiado. Hasta que una noche, mirando casi sin ver la televisión, y por primera vez tras seis meses de deambular en el vacío, algo le hace reír.

 

B

Bachmann, Ingeborg, «Simultáneo», en Tres senderos hacia el lago (Alfaguara, 1987; trad. Juan José del Solar/Siruela, 2011; trad. de Isabel García Adánez).

Una intérprete simultánea recorre el centro de Italia con un diplomático al que acaba de conocer…

Báez, Fernando, El traductor de Cambridge (Lengua de Trapo, 2005).

El lector avisado encontrará en esta novela trazas del trabajo de Fernando Báez como intelectual comprometido, estudioso del árabe, visitante del Bagdag arrasado por la guerra, historiador de las bibliotecas, traductor, poeta… Y además podrá encontrar por dónde salir de esta historia desasosegadora y terrible: por la poesía traducida del árabe, por la historia de las bibliotecas destruidas o construidas, por alguna novela universitaria que se desarrolle también en Cambridge.

Benesdra, Salvador, El traductor. (Buenos Aires, De la Flor, 1998).

Narra las peripecias de Ricardo Zevi, un ex militante trotskista que trabaja como traductor en Turba, una editorial de izquierda, en el marco de la caída de la URSS y el comienzo del menemismo en la Argentina.

Benedetti, Mario, «Traducciones», en La otra mirada. Antología del microrrelato hispánico. (Menoscuarto, 2005; originalmente en Despistes y franquezas, Alfaguara, 1994).

 «Siempre le pasaba lo mismo. Cuando alguien traducía uno de sus poemas a una lengua extranjera (al menos, de las que él conocía), sus propios versos le sonaban mejor que en el original. Por eso no le sorprendió que la versión francesa de su poema «El tiempo y la campana» le pareciera estupenda, grácil, sustanciosa.
      Dos años más tarde, un traductor italiano, que no sabía español, tradujo aquella versión francesa, y aunque él nunca había sido partidario de las versiones indirectas (no olvidaba, sin embargo, que muchos años atrás había conocido a través de ellas a Tolstoy, Dostoievsky y también a Confucio), disfrutó grandemente de su poema «in italico modo».
      Transcurrieron otros tres años y un traductor inglés, que, como la mayoría de los traductores ingleses, no sabía español, se basó en la versión italiana, basada a su vez en la versión francesa. Pese a tan lejano origen, fue la que mayor placer le produjo al primigenio autor hispanoparlante. Sólo le asombró un poco (en realidad, lo atribuyó a una errata de tantas) que esta nueva versión indirecta se titulara «Burnt Norton» y que el nombre del presunto autor fuera un tal T. S. Eliot. Sin embargo, le gustó tanto que decidió encargarse personalmente de traducirla al español.»

Bianciardi, Luciano, La vida agria (Errata naturae, trad. de Miguel Ros).

Corren los años cincuenta y nos hallamos en una ciudad cuya topografía está deformada, si bien remite claramente a Milán. El protagonista de esta historia deja atrás a su mujer y a su hijo, y llega a la metrópolis… Una vez allí, y para poder sobrevivir, pasa por varias ocupaciones, para dedicarse al fin a traducir febrilmente.

Bleton, Claude, Los negros del traductor (trad. Mª Teresa Gallego, Jesús Zulaika, Andrés Ehrenhaus y Miguel Sáenz).  

Bocci, Laura, Di seconda mano.

Bolaño, Roberto, 2666 (Anagrama, 2004).

Narra, entre tantísimas otras cosas, la historia de cuatro profesores de literatura, expertos en la obra del escritor alemán Benno von Archimboldi, a quien también traducen.

Bonilla, Juan, «Los calcetines del genio», en La compañía de los solitarios (Pre-Textos, 1999).

Una traductora viaja a una isla exótica y allí se ve atrapada en una ficción puesta en escena por el autor cuya obra tiene que traducir. 

Brookner, Anita, Falling Slowly.

Brossard, Nicole, El desierto malva (México DF. Editorial J. Mortitz, 1996; trad. de Mónica Mansour).  

Considerada por la crítica como «la primera novela posmoderna escrita en Quebec» -con cuya lectura «algunos hombres enloquecieron», acota la autora con orgullo y picardía-, más allá de la anécdota, de suyo interesante, plantea un conflicto trascendente en la literatura: traducir un libro.

Buarque, Chico, Budapest (trad. cast. Mario Merlino, Salamadra, 2005; trad. cat. Carles Sans, RBA, 2005).

De regreso de una convención internacional de autores anónimos celebrada en Estambul, el brasileño José Costa recala en Budapest. Allí queda cautivado por la ciudad y por la misteriosa lengua de los magiares.

C

Calicó, Xavier, El suplente del suplente.  (Folio, 2006; edición ampliada:  Círculo Rojo, 2013).

Tres días de julio en una imaginaria isla turca a finales de los setenta. Calor. Dos escenarios: un elegante yate y un exclusivo hotel. Ambiente lujoso y privilegiado pero, al mismo tiempo, con cierto aire decadente Y, entre todo esto, un protagonista, un antihéroe, un lánguido personaje que «hacía de sus fracasos un arte».

Calvino, Italo, Si una noche de invierno un viajero (Bruguera, 1980; trad. de Esther Benítez).

«Múltiples sentimientos te agitan mientras hojeas estas cartas. El libro cuya continuación ya saboreabas por persona interpuesta se interrumpe de nuevo… Ermes Marana se te aparece como una serpiente que insinúa sus maleficios en el paraíso de la lectura… En lugar del vidente indio que cuenta todas las novelas del mundo, ahí tienes una novela-trampa trabada por el infiel traductor con comienzos de novela que quedan en suspenso…»

Cano, Harkaitz, Twist. (Euskera: Susa, 2011; en castellano: Seix Barral, 2013; trad. de Gerardo Markuleta).

Un relato con vaivenes temporales donde se van exponiendo el comportamiento y los destinos de distintos personajes. 

Carpelan, Bo, Benjamins Bok

Castanheira, José Pedro y Valdemar Cruz, La hija rebelde (Circe, 2005; trad. de Roser Vilagrassa).

Annie Silva Pais, hija única del último director de la PIDE (Policía Internacional y de Defensa del Estado durante el régimen portugués de Salazar), el Mayor Fernando Silva Pais, está casada con un diplomático suizo. En 1965, a sus treinta años, la estancia en Cuba y un encuentro con el Che Guevara cambiarán su vida. Traductora e intérprete de Fidel, no regresa a Portugal hasta después del 25 de Abril (Revolución de los Claveles) para visitar a su padre en prisión.

Cayre, Hannelore, La Daronne.

Cervantes Saavedra, Miguel de, Don Quijote de la Mancha.

Cervantes atribuye la autoría de su obra a un tal Cide Hamete Benengeli. En el capítulo IX se habla de un traductor al que Cervantes rogó que «volviese aquellos cartapacios, todos los que trataban de Don Quijote, en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada».

Cherryh, Caroline J., El extranjero (La Factoría de Ideas, 2006; trad. de Cristina Rufilanchas).

Una novela acerca del «relativismo cultural» y sobre las dificultades de comunicación entre especies que han evolucionado en distintos planetas.

Choi, Susan, The Foreign Student.

Cohen, Marcelo, El testamento de O’Jaral  (Anaya & Mario Muchnik, 1995).

En el comienzo de la novela, O’Jaral debe abandonar su casa, donde realiza traducciones pirata de best-sellers de las aventuras de Melody Mong, «dueña de una cadena de televisión dedicada al individualismo económico y a la ecología».

Colman, Sheri, La lengua robada (El Aleph, 1997; trad. de Luis Murillo Fort).

Thriller teológico a la manera de El nombre de la rosa. Félix Fabri  (1441-1503)  viaja a Tierra Santa para venerar las reliquias de Santa Catalina de Alejandría.

Company, Flavia, Que ningú no et salvi la vida (Proa, 2012)

Enzo es un traductor literario, un hedonista que vive al día, seducido por las mujeres y los libros.

Conan Doyle, Arthur, El intérprete griego (Valdemar, 2004; trad. Juan Antonio Molina Foix).

«Hoy es miércoles por la tarde —dijo el señor Melas—. Pues bien, todo esto sucedió el lunes por la noche, hace solo dos días. Yo soy intérprete, como ya le habrá contado mi vecino aquí presente. Traduzco casi todos los idiomas, pero, como soy griego de nacimiento y llevo un apellido griego, es este el idioma en que más trabajo. Durante años fui el intérprete griego número uno de la ciudad y mi nombre es muy conocido en los hoteles. Con bastante frecuencia me llaman a horas intempestivas, ya sea para ayudar a extranjeros en apuros o para atender a turistas que llegan tarde por la noche.»

Cortázar, Julio, 62 modelo para armar (Bruguera, 1982).

«Desde luego Juan debía ser el único parroquiano para quien el pedido del comensal tenía un segundo sentido; automática, irónicamente, como buen intérprete habituado a liquidar en el instante todo problema de traducción en esa lucha contra el tiempo y el silencio que es una cabina de conferencias, había hecho trampa, si cabía hablar de trampa en esa aceptación (irónica, automática) de que saignant y sanglant se equivalían…»

Cortázar, Julio, «Diario para un cuento» (en Deshoras, Eds. B., 1989).

«Por eso juego estúpidamente con la idea de escribir todo lo que no es de veras el cuento (de escribir todo lo que no sería Anabel, claro), y por eso el lujo de Poe y las vueltas en redondo, como ahora las ganas de traducir ese fragmento de Jacques Derrida que encontré anoche en La venté en peinture y que no tiene absolutamente nada que ver con todo esto pero que se le aplica lo mismo en una inexplicable relación analógica, como esas piedras semipreciosas cuyas facetas revelan paisajes  identificables, castillos o ciudades o montañas reconocibles. El fragmento es de difícil comprensión, como se acostumbra chez Derrida, y lo traduzco un poco a la que te criaste (pero él también escribe así, sólo que parece que lo criaron mejor)»

Cortázar, Julio, «Las babas del diablo» (en Las armas secretas y otros relatos, Bibliotex, 1984).

Roberto Michel, franco-chileno, traductor y fotógrafo aficionado a sus horas, salió del número 11 de la rue Monsieur-le-Prince el domingo siete de noviembre del año en curso (ahora pasan dos más pequeñas, con los bordes plateados). Llevaba tres semanas trabajando en la versión al francés del tratado sobre recusaciones y recursos de José Norberto Allende, profesor en la Universidad de Santiago.

Couto, Mia, El último vuelo del flamenco (Alfaguara, 2002; trad. de Mario Merlino).

Un joven comisario italiano de las Naciones Unidas llega a la aldea perdida de Tizangara para investigar la muerte en extrañas circunstancias de unos cascos azules en misión de paz en Mozambique; Massimo Risi (este joven) entra en contacto con una serie de personajes del lugar y se encuentra bastante desorientado frente a las actitudes de algunos de los habitantes del pueblo, necesitando incluso la figura de un traductor que le explique lo que está pasando.

Crowley, John, Traduciendo el cielo (Minotauro, 2003; trad. de Marta Heras).

Christa Malone se juró a sí misma que no volvería a escribir poesía: con demasiado sufrimiento a sus espaldas, ingresa en la universidad, donde queda fascinada por el prestigioso poeta ruso en el exilio Innokenti Falin. Éste se convertirá en su profesor; ella, en su traductora.

 

D

Damiani, Marcelo, El oficio de sobrevivir (Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2005).

¿Qué relación puede haber entre un ajedrecista obligado a capitanear un equipo de alta competición académica, un profesor de filosofía gobernado por su misteriosa hermana, un escritor bloqueado con problemas existenciales, una traductora traidora con ansias de aventuras, un crítico de cine uruguayo enojado con la vida y una adolescente suicida?

Dashkova, Polina, Locura letal (Styria de Ediciones y Publicaciones, 2006; trad. de Marta Sánchez-Nieves).

Lena Poliánskaia, la protagonista, es traductora e intérprete de inglés. Hay numerosas referencias a su trabajo, a cómo aprovecha las horas de siesta de su hija para acabar el cupo diario, a las páginas que debe de hacer al día para acabar los encargos…

Desarthe, Agnès, Cómo aprendí a leer (Periférica, 2014; trad. Laura Salas Rodríguez).

Esta es la historia de la propia autora, desde niña hasta la actualidad. En ella nos cuenta cómo se negaba a disfrutar de la lectura con gran pesar de su padre. Cuando descubrió su placer, ya adulta, también se adentró, como por casualidad, en el mundo de la traducción.

Despinadis, Kostas, «Manchas de sangre» (relato corto, traducido en blog de Mario Domínguez Parra).

Duranti, Francesca, La casa del lago de la luna (Seix Barral, 1984; traducción de Juan Moreno).

«El “germanista” de Francesca Duranti, esa figura tan moderna, irritante, exasperante y, al mismo tiempo, tan digna de lástima, esa criatura viva que no quiere sobrevivir, no es, a lo largo de toda la novela, en ninguna medida, jamás, un pretexto, en suma, una patraña. Por el contrario, es verdadera. Verdadera como la vida.» (Giorgio Bassani)

 

E

 Eco, Umberto, El nombre de la rosa (Lumen, 1982, trad. de Ricardo Pochtar).

En la introducción, Eco se atribuye la traducción de un manuscrito francés y comenta que «no eran muchas las razones que podían persuadirme de entregar a la imprenta mi versión italiana de una oscura versión neogótica francesa de una edición latina del siglo XVII de una obra escrita en latín por un monje alemán de finales del siglo XIV». Y Venancio de Salvemc es un monje especialista en griego y traductor del árabe que aparece muerto en un recipiente de sangre de cerdo al alba del segundo día.  Y hay más: el propio Guillermo también traduce cuando es necesario.

Eliade, Mircea, La noche de San Juan (Herder, 2001; trad. de Joaquín Garrigós).

En este caso, se trata de una figura episódica. El personaje, al principio de su exilio en Francia, se ganaba la vida como traductor.

 

F

Friel, Brian, Traducciones (Asociación de Directores de Escena, Madrid, 2016; trad. castellana de Mª Yolanda Fernández Suárez; versión catalana –Traduccions/Translations– de Joan Sellent).

 Pieza teatral en tres actos original de 1980, del dramaturgo irlandés Brian Friel,  ambientada en la Irlanda rural del siglo XIX. Friel ha dicho que Traducciones es «una obra acerca del lenguaje y solamente sobre el lenguaje», pero en realidad gira en torno a muchas más cosas. El joven Owen trabaja a tiempo parcial para los británicos, a quienes les facilita traducciones al inglés de los topónimos irlandeses.  Al parecer, la lectura de Después de Babel, de George Steiner, fue fundamental para Friel a la hora de escribir esta obra.

 Fuentes, Carlos, El naranjo (Alfaguara, 1998).

Cinco cuentos con el naranjo como hilo conductor. En «Las dos orillas», Jerónimo de Aguilar, cautivo, vuelve con los conquistadores para traicionarlos traduciendo a los indios «el espíritu, que no la letra, de sus palabras falaces».

 

G

Gainza, María, La luz negra. (Anagrama, 2018).

«Había sido profesora de Julio Cortázar y una traductora exquisita de Editorial Sudamericana. Cuando algo más que la noche oscureció las calles de Buenos Aires, se fue a Barcelona, donde tradujo a Tolkien.  … Ahora ella vivía en Ibiza, en la residencia de Cas Serres, y apenas tenía para sobrevivir. …El operativo Lydis me permitiría rescatar a una artista; el dinero, en su totalidad, sería destinado a ayudar a una dulce y anciana traductora en un geriátrico de Ibiza.»  

Garrigasait, Raül, Els estranys (Edicions de 1984, 2017; en castellano: Los extraños, Entre Ambos 2017; trad. de Concha Cardeñoso). 

Una novela sobre la llegada de un extranjero a Solsona en 1837, durante la primera guerra carlista. Tras un descubrimiento que hace un álter ego del autor en el Berlín actual, la acción retrocede hasta el siglo XIX, cuando el joven prusiano Rudolf von Wielemann llega a  un entorno desconocido que tardará todo un año en comprender.

Gavalda, Ana, La amaba (Seix Barral, 2003; trad. de Isabel González Gallarza).

Mathilde es uno de los personajes centrales de esta novela, y en tiempos vivió en Hong Kong, donde trabajaba de intérprete. La autora describe, a través de otro personaje, el papel de los intérpretes y la importancia de esta profesión:

– Elle était ma traductrice. […]
– Mais vous parlez anglais, vous ? – Pas bien. Pas assez bien pour traiter ce genre d’affaires, tout cela est tellement subtil.
À ce niveau-là, ce n’est plus du langage, c’est de la prestidigitation. Un sous-entendu t’échappe et tu perds vite les pédales.Je parlais, elle traduisait. J’étais fasciné parce qu’elle commençait ses phrases avant que j’aie terminé les miennes. Je ne sais pas comment elle réussissait ce tour de force. Elle écoutait et répétait presque tout en même temps. […] C’était fascinant… Ses connaissances techniques, scientifiques et sidérurgiques me laissaient pantois.

Goscinny, René y Albert Uderzo, Astérix y los godos (entre otras ediciones: Grijalbo, 1993, trad. de Jaime Perich).

Aunque en este episodio los godos representan a los antiguos alemanes, los godos eran sólo una de las numerosas tribus germanas. Y hablan una lengua incomprensible para galos y romanos…

Goscinny, René y Albert Uderzo, Astérix legionario (entre otras ediciones: Club Círculo de Lectores, 2012; trad. de Víctor Mora).

De Roma a África, y entre los muchos personajes hay, en efecto, un intérprete.

Grandes, Almudena, Atlas de geografía humana (Tusquets, 1998).

En el Departamento de Obras de consulta de un gran grupo editorial, cuatro mujeres trabajan en la confección de un atlas de geografía en fascículos. Reunidas por azar en ese proyecto, y muy distintas entre sí, todas comparten, sin embargo, una edad decisiva.

Guzner, Susana. La insensata geometría del amor (Plaza & Janés, 2001).

María, una joven traductora que regresa a Madrid tras una estancia en Italia, conoce en el aeropuerto de Roma a la hermosa Eva, enigmática e inabarcable, y de inmediato se siente profundamente atraída por ella. Una amenaza de bomba hará que ambas deban permanecer unos días en Roma a la espera de un nuevo vuelo.

H

Handke, Peter La mujer zurda (Alianza, 1995; trad. Eustaquio Barjau). 

Después de estar unos días sin verse, una mujer decide separarse de su marido. Junto a su hijo, pone rumbo a París. Trabajando como traductora para ganarse la vida, su vida empieza a dar un giro y lentamente cae en la locura debido a su aislamiento de exiliada alemana en un París hostil.

Hari, Daoud, El traductor: la historia de un nativo del desierto de Darfur  (Tendencias, 2008; trad. de María Isabel Merino).

En 2003, Daoud Hari, fue un miembro de la tribu zaghawa atacada y expulsada de sus aldeas por milicias sudanesas paramilitares. Con la familia dispersa y diezmada, consigue escapar y atravesar la frontera. Gracias a sus conocimientos de idiomas,  ofrece sus servicios como traductor y guía.

Hernández, Mireya, Meteoro (Caballo de Troya, 2015).

Los dos protagonistas, Martina -narradora en primera persona- y Pablo, su pareja, llegan desde Madrid a un pequeño pueblo aragonés y se instalan en una casa vieja y destartalada. Aquí todo parece un error. Martina no encuentra su lugar ni entre las paredes de su nuevo hogar -donde trabaja como traductora- ni entre las pocas gentes que habitan el pueblo…

Herrera, Yuri, Señales que precederán al fin del mundo (Periférica, 2009).

La protagonista emprende un viaje transfronterizo en busca de un familiar. Se llama Makina, su madre la envía a Estados Unidos para que le entregue un recado a su hermano y la novela narra el viaje completo. Joven trilingüe, al dirigirse hacia el otro lado de la frontera norte de México, el personaje va construyendo un espacio entre la realidad y el mito.

Hess, Annette, La casa alemana (Planeta, 2019; trad. de María José Díez Pérez).

La familia Brunhs vive en la parte alta de la Casa Alemana, el restaurante que regentan los padres de Eva. El día en que su novio, por fin, iba a conocer a su familia y Eva esperaba que pidiera su mano, una llamada solicita sus servicios como traductora en la fiscalía. En La Casa Alemana el lector acompaña a Eva en el juicio contra antiguos oficiales de las SS que estuvieron en el campo de Auschwitz, ella se desempeñará como intérprete.

Husvedt, Siri, Los ojos vendados  (Circe, 1994; trad. de Claudio López de Lamadrid).

Nueva York, finales de la década de 1970 y una joven estudiante de literatura. La historia, contada en primera persona por Iris, se divide en cuatro episodios. El profesor Rose, en el capítulo final, director de un seminario al que asiste Iris, será la ilustración literaria de los caballeros que fascinaban a las heroínas del XIX. Con Michael Rose, la alumna realiza la traducción de un relato alemán cuyo protagonista es un joven sádico llamado Klaus.

 

J

Jin, Ha, Yang, el boig (La Campana, 2005; trad. catalana de Ramon Folch i Camarasa).

El magistral protagonista de la novela es el profesor Yang, muy respetado en una universidad de provincia y que empieza a delirar tras padecer una embolia.

Jordana, Cèsar-August, El mon de Joan Ferrer (El mundo de Joan Ferrer, Entre Ambos, 2015; trad. castellana de Palmira Feixas).

Joan Ferrer es un intelectual reconocido que se ha labrado un gran prestigio en Barcelona. Se narra su exilio en Buenos Aires, en una pensión del barrio de Belgrano. Jordana ofrece al lector la crónica antiheroica de un exiliado a la vez que un fresco inolvidable sobre la vida de la capital argentina. Se habla, entre otras cosas, de un traductor de gran prestigio. Resulta que Jordana también era un traductor consagrado.

Just, Ward, El traductor  (Eds. del Bronce, 2002; trad. de Mercè Diago y Abel Debritto).

Vivir entre extranjeros es un destino terrible. Eso le dijo su madre a Sydney Van Damm cuando se marchó de Alemania en 1956 para empezar una nueva vida en París. Pero a Sydney no le parecía tan terrible. En París conoció a su esposa norteamericana y se forjó una carrera como traductor.

  

K

Kadaré, Ismail, El concierto (Anaya & Mario Muchnik; trad. de Ramón Sánchez Lizarralde).  

Gran novela coral: «El concierto, una especie de segunda parte de El gran invierno, es quizá la novela en la que más denuncio el terror comunista; me protegí ambientado el tema en China pero todo el mundo podía ver claro los paralelismos… » (I.K.)

Kadaré, Ismail, El gran invierno (Vosa, 1991; trad. de Jesús Hernández Álvarez).

La vida cotidiana durante el comunismo, la vida de la gente en el totalitarismo, muy bien podría ser una forma de definir El gran invierno, un monumental fresco polifónico. Kadaré  dibuja una sociedad en la que todos tienen cabida: desde un periodista que acude como intérprete a la fatídica reunión en Moscú en donde se cristaliza la ruptura, pasando por líderes reales al estilo de Enver Hoxha o Jruschov..

Kadaré, Ismail, Frente al espejo de una mujer (Alianza, 2009; trad. de Ramón Sánchez Lizarralde).

Compuesto por tres «micronovelas» que, no obstante, forman un conjunto literario homogéneo, este libro nos conduce con maestría al lado oculto del ser humano. El jinete con halcón, La historia de la Liga Albanesa de Escritores frente al espejo de una mujer y El vuelo de la cigüeña condensan la vida en la capital albanesa de Tirana en los años sesenta, bajo el control del inhóspito régimen comunista.

Kentrotís, Yorgos, «Traduciendo a Brecht» (poema; trad. de Mario Domínguez Parra)

Kertész, Imre, Liquidación (Alfaguara, 2005, trad. de Adan Kovacsis).

El protagonista y narrador es un editor, pero la obra gira por completo alrededor de la figura de su amigo muerto, traductor para la editorial en que trabaja el primero y una especie de Kafka moderno: un genio creador que nunca deseó publicar su propia obra y que antes de suicidarse pide que se destruyan sus manuscritos.

Kosztolány, Deszö, El traductor cleptómano (cuento; traducción a partir de la versión francesa por Adriana Pacheco). 

Krauss, Nicole, La historia del amor (Club Círculo de Lectores, 2006; trad. de Ana María de la Fuente).

Leo Gursky, cerrajero polaco jubilado en Nueva York, recibe misteriosamente el manuscrito de un texto que creía perdido. La quinceañera Alma Singer padece los dilemas y conflictos de su edad. Cuando en su camino aparece La historia del amor, una novela rara, escrita en yidis, publicada en español y comprada por su padre en una librería de Buenos Aires, los interrogantes se suceden. ¿Por qué su padre se la regaló a su madre muy poco después de conocerla? ¿Quién era su autor? ¿Y quién es el misterioso hombre que ha encargado a su madre que traduzca el libro al inglés?

Kypriotis, Aléxandros, Con un cuchillo bien afilado (cuento; trad. de Mario Domínguez Parra)

L

Lahiri, Jhumpa, «El intercambio», en En otras palabras (Salamandra, 2019; trad. Marilena de Chiara).

La escritora de origen bengalí Jhumpa Lahiri abandonó el inglés para entregarse al italiano. En otras palabras es el relato de ese cambio. El primer relato que Lahiri escribe directamente en italiano («El intercambio») habla de una traductora que se instala en una nueva ciudad con lo mínimo…

Leante, Luis, La luna roja (Alfaguara, 2009).

Dos mundos paralelos: el de un escritor y su traductor. Un escritor turco en el declive de su carrera muere en extrañas circunstancias… Su traductor al castellano se verá envuelto en la muerte del escritor…

Le Carré, John, La canción de los misioneros (Plaza & Janés, 2006; trad. Carlos Milla).  

Bruno Salvador es el hijo de un misionero católico irlandés y de una congolesa. Educado en la escuela de la misión y más tarde en un santuario para niños, se ha convertido en un reconocido intérprete de lenguas africanas minoritarias.

Leon, Donna, Testamento mortal (Seix Barral, 2011; trad.de Vicente Villacampa). 

Al regresar de viaje, una joven traductora encuentra muerta a su vecina deabajo. La víctima es una señora mayor, encantadora y sin enemigo aparente. En la casa está todo en orden, pero…

Linz, Cathie, Cuenta privada (Harlequin, 1987; trad. de Susana Gondre).

Se habían conocido en una posada austríaca donde Lisel Mayer se había rendido a la magia del hombre. Pero ahora, bajo la fría luz de Chicago, Cas Kalensky era un extraño, un banquero despiadado que rompió la relación laboral que los unía, rechazándola como intérprete para uno de los clientes del banco.

Lodge, David, El mundo es un pañuelo (Anagrama, 2006; trad. Esteban Riambau).

Un joven profesor universitario se enamora de una bella y misteriosa muchacha a la que conoce en un seminario de literatura y se lanza en su persecución por medio mundo. Viaja de un congreso académico a otro  y en su periplo en pos de su amada se va topando con una variopinta fauna de intelectuales y prestigiosos académicos en conferencias internacionales.

Lombardi, Diego S., La coronación de las plantas (Jekyll & Jill, 2017).

Un trompetista de jazz encuentra unas polaroids en las que una curia alza cabezas humanas en sacrificio a lo que parece un hombre-árbol. Los dientes picados de un niño que vive en el monte, una traductora que si fuese prudente daría media vuelta y la estela de un excéntrico botánico alemán relacionado con los nazis componen las pistas hacia el terrible descubrimiento de un doble fondo…

Lotear, Octavio, El impudor de la mirada (Tusquets, 2005; trad. Mario Merlino).

En la medina de Aleppo, Octavio Lothar halla un atado de doce cartas, escritas en francés, destinadas a alguien que residia en Europa, unas cartas de amor que una tal Denise dirigia a un tal Pierre. ¿Acaso todo lo que en ellas se cuenta ocurrió en Turquía, Persia o Siria? Denise, al parecer contratada para supervisar un harén, va describiendo a su lejano amado los aspectos más inusitados de la vida en un serrallo.

Lozano-Seser, Jovi, El traductor (AdiA Eds, 2017).

Comedia en valenciano de corte iconoclasta. Se trata de una novela ácida sobre la presencia inglesa en la Costa Blanca y sobre las metamorfosis lingüísticas y culturales que supone la convivencia con el residente británico. Alicante es el escenario principal de la narración.

Luca de Tena, Torcuato, El futuro fue ayer (Planeta, 1987).

Las supuestas memorias de un personaje real, recreación del habla de la época y el estilo literario de los cronistas de la Nueva España. El personaje histórico Jerónimo de Aguilar nació en Écija, provincia de Sevilla, en una fecha indeterminada de finales del siglo XV. Casi una década vivió Jerónimo de Aguilar como esclavo de los mayas, hasta que Hernán Cortés lo rescató en 1519, utilizándole a partir de entonces, como intérprete suyo durante toda la epopeya de la conquista, junto con la famosa doña Marina, «la Malinche».

Lunguiná, Lilianna, Versión original. Memorias literarias narradas a Oleg Dorman (Automática, 2019; trad. de Yulia Dobrovolskaia y José María Muñoz Rovira).

Un libro que no solo recupera y reivindica la figura y trabajo de Lilianna Lunguiná, importante traductora rusa, sino que además constituye en sí mismo un documento histórico único, ya que su relato nos permite adentrarnos en la cotidianidad de la vida bajo el régimen soviético, con sus luces y sus sombras; y es, además, una crónica narrada por una mujer que perteneció a los círculos intelectuales de la época.

Luiselli, Valeria, Los niños perdidos. Un ensayo en cuarenta preguntas (Sexto Piso, 2016).

«¿Por qué viniste a los Estados Unidos?»  es la primera pregunta del cuestionario de admisión para los niños indocumentados que cruzan solos la frontera. A partir de su trabajo como traductora para la defensa de niños migrantes en la corte migratoria de Nueva York, Valeria Luiselli pudo conocer de primera mano el enredado proceso legal del que, literalmente, depende el futuro de los miles de niños centroamericanos que arriesgan la vida para cruzar las fronteras.

M

Maraini, Dacia, Colomba.

Marani, Diego, L’interprete.

Marías, Javier, Corazón tan blanco.

Martínez de Pisón, Ignacio, Enterrar a los muertos.

Mastrocola, Paola, Una barca nel bosco.

Matthieussent, Brice, Vengeance du tradcuteur.

Mayorga, Juan, Animales nocturnos (obra de teatro).

Mayorga, Juan, El traductor de Blumemberg (obra de teatro).

Merino, J.M., «El caso del traductor infiel», relato en Cuentos del Barrio del Refugio.

McKillip, Patricia A., Alphabet of Thorns.

McLennan, Susan, The Scene of the Letter.

Michaels, Anne, Piezas en fuga (trad. Eva Cruz).

Mihăescu, Gib, La rusa (trad. Joaquín Garrigós).

Miller, Andrew, Oxígeno (trad. Gemma Rovira).

Mones, Nicole, Lost in translation.

Monterroso, Augusto, «Llorar orillas del río Mapocho», en Cuentos.

Muñoz Molina, Antonio, El jinete polaco.

Murdoch, Iris, Bajo la red (trad. Barbara Mcshane y Javier Alfaya).

Nabokov, Vladimir, Pálido fuego (trad. Aurora Bernárdez).

N

Navarro, Justo, Finalmusik.

Nel·lo, David, Les amistats traïdes. 

Nesser, Håkan, Tod eines autor

Neuman, Andrés, El viajero del siglo.

Nori, Paolo, Tubabaja se largó (trad. Elena de Grau Aznar).

Novey, Idra, Ways to disappear.

O

Oates, Joyce Carol, The Tattooed Girl.

Ólafsdótir, Auður Ava, La mujer es una isla (trad. de Elías Portela).

Olshan, Joseph, The conversion.

Orsenna, Eric, Dos veranos (trad. Josep Escué).

 

P

Parían, Laura, La straduzione.

Patchett, Ann, Bel Canto.

Pauls, Alan, El pasado.

Pauls, Alan, Historia del pelo.

Pavić, Milorad, La cara interna del viento (trad. Luisa Fernanda Garrido Ramos).

Pearl, Matthew, El club Dante (trad. Vicente Villacampa Armengol).

Petrescu, Camil, El lecho de Procusto (trad. Joaquín Garrigós Bueno).

Pitol, Sergio, La lucha contra el ángel (cuento).

Putney, Mary Jo, The China Bride.

 

R

Rioux, Hélène, La traductrice de sentiments.

Rodríguez, Emilio, Heroína.

Romero, Felipe, El segundo hijo del mercader de sedas.

Rufin, Jean-Christophe, Rojo Brasil (trad. cast. Laura Paredes Lascorz, trad. cat.  Pau Joan Hernàndez).

Ruiz Rosas, Teresa, Nada que declarar.

Ruiz Zafón, Carlos, La sombra del viento.

 

S

Suki Kim, The Interpreter.

Sáenz, Miguel, Territorio.

Saizarbitoria, Ramon, Martutene (trad. del euskara de Madalen Saizarbitoria).

Salter, James, Last Night.

Saramago, José, Historia del cerco de Lisboa (trad. Basilio Losada Castro).

Scerbanenco, Giorgio, Venus privada (trad. Fernando Gutiérrez).

Schmidt, Arno, Zettels Traum.

Schuyler, Nina, The Translator.

Senkovski, Ósip Ivánovich, «Viaje científico a la isla de los Osos» en Ciencia ficción rusa y soviética. Vol. 1 (trad. Marta Sánchez-Nieves)

Silva, Lorenzo, El alquimista impaciente

Somoza, José Carlos, La caverna de las ideas.

Swift, Graham, La luz del día (trad. Daniel Najmías).

Szirtes, George The translators (poema, aquí un par de fragmentos).

 

T

Tabucchi, Antonio, Sostiene Pereira (trad. Carlos Gumpert y Javier González Rovira).

Todó, Lluís Maria, El último mono/L’últim mono.

Tremain, Rose, The way I found her.

 

U

Uribe, Kirmen, Lo que mueve el mundo (trad. del euskara de Gerardo Markuleta).

 

V

Vargas Llosa, Mario, Travesuras de la niña mala.

Vázquez Montalbán, Manuel, El pianista.

Vila-Matas, Enrique, Esta bruma insensata.

Volponi, Paolo, Il sipario ducale.

 

W

Walpole, Horace, El castillo de Otranto.

 Novela gótica publicada bajo el título: The Castle of Otranto, a story. Translated by William Marshal, Gent. from the original Italian of Onuphiro Muralto, Canon of the church of St. Nicholas at Otranto, e incluye, en el «Prefacio a la primera edición» una cronología del texto, las circunstancias de su escritura, sus características y la justificación detrás del proceso traductor. Aunque Walpole se desharía de su disfraz de traductor en el «Prefacio a la segunda edición», la reflexión del quehacer traductor bajo el nombre de William Marshal es digna de mención entre las representaciones de los traductores en la literatura. 

 

Weidner, Daniel, Übersetzen und Überleben. Walter Benjamin liest Marcel Proust 

Williams, Kayla, Quiero a mi fusil más que a ti (trad. Alberto Jiménez Roja).

Wilson, Barbara, Tardes con Gaudí (trad. Carlos Mayor).

Wilson, Barbara, The Case of the Orphaned Bassoonists.

Wilson, Barbara, The Death of a Much-Travelled Woman: And Other Adventures with Cassandra Reilly (cuentos).

Wilson, Barbara, Trouble in Transylvania.

Winterson, Jeannette, Escrito en el cuerpo (trad. Encarna Castejón).

 

Y

Yoshimoto, Banana, N.P. (trad. Junichi Matsuura y Lourdes Porta Fuentes).

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