Lunes, 27 de abril de 2026.

Equipo organizador. Fotografías de Rosana Esquinas
Los días 16 y 17 de abril de 2026 se celebró en el paraninfo del Campus de la Merced de la Universidad de Murcia el XXIII Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación (ENETI), un evento organizado por y para estudiantes. En la inauguración del encuentro ya quedó patente que el factor humano era fundamental, pues se trata del primer ENETI con medidas de accesibilidad. El comité organizador destinó el anfiteatro a personas con discapacidad visual para que desde allí pudieran valerse de pantallas grandes para seguir las proyecciones. Además, el paraninfo contaba con un bucle magnético para quienes tuvieran discapacidad auditiva y las personas con discapacidad física tenían reservada la primera fila del patio de butacas.
En el acto de inauguración, la presencia académica de la universidad anfitriona corrió a cargo de Nieves Fluet (coordinadora del Grado en Traducción e Interpretación y vicedecana de Posgrado de la Facultad de Letras) y Purificación Meseguer (coordinadora del Máster Universitario en Traducción Editorial), a las cuales se sumó Salvador Nicolás (delegado de titulación del Grado en Traducción e Interpretación y presidente de AETI). Ana Cobo, en nombre del comité organizador, fue la encargada de presentar el acto y Álex Hurtado, también del comité, llevó la batuta de la dinámica de audiodescripción (AD) durante la inauguración. Primero, pidió a los asistentes que cerraran los ojos. Después, audiodescribió la apariencia de Fluet y Meseguer conforme entraban al paraninfo y tomaban asiento. Pero, cuando entró Nicolás, no hizo lo mismo. El objetivo fue poner de manifiesto la importancia de la AD y, precisamente por eso, antes del encuentro se les pidió a los ponentes, participantes de mesas redondas o responsables de talleres, una breve descripción sobre ellos mismos que incluyese aspectos como el género, la edad y la apariencia física. Las descripciones recibidas se utilizaron para audiodescribir a los responsables antes de cada acto celebrado durante el encuentro.

Ildefonso Fernández
En la primera charla, a cargo de Ildefonso Fernández, se habló sobre cómo superar las primeras pruebas de traducción. Se puso de relieve que algo tan sencillo como no utilizar la coma del vocativo al escribir un mensaje puede delatar a un principiante y descalificarlo de un proceso de selección. Por no hablar de los delatores dobles espacios o de aquellos gazapos que se incluyen en las pruebas de traducción para comprobar que el candidato ha leído atentamente las instrucciones, como también apuntó Fernández. Entre los asistentes se manifestó la preocupación de si las empresas siguen haciendo pruebas de traducción dado el auge de la IA, ante lo cual Ildefonso Fernández afirmó que «cuando alguien te manda una prueba de traducción es porque busca un traductor humano».
Además, se explicitó la importancia de perder el miedo a preguntar, un temor habitual entre quienes se inician en el mundo profesional de la traducción por la posibilidad de que la duda les delate como torpes o incapaces de cumplir el encargo. ¡Me incluyo entre las que se vieron afectadas por ese mal! Sin embargo, nada más lejos de la realidad: preguntar, solicitar contexto, imágenes e instrucciones denota profesionalidad. Por otro lado, se habló de cómo enfrentarse a una prueba cuando el texto ya traducido se puede localizar fácilmente, incluso en Internet. En este caso, señaló Fernández, los candidatos tienen que ser conscientes de que quien les hace la prueba lo sabe y espera que den una versión mejor.
Seguidamente, fue el turno de la conferencia de Gabriel Cabrera, que versó sobre la interpretación telefónica y en la que se nos lanzó una pregunta: ¿y si al intérprete no se le ve? Se trata de un servicio que ha ido evolucionando junto a la tecnología, pues en el pasado el intérprete debía trasladarse al lugar en el que se requerían sus servicios, pero hoy en día la interpretación puede hacerse desde cualquier lugar. Tras el confinamiento debido a la pandemia, en España los minutos de interpretación telefónica se dispararon y, en verano de 2025, se llegó a casi un millón de minutos. En esta modalidad de interpretación consecutiva se fusiona la línea telefónica del intérprete con la del profesional del ramo, sea este sanitario, administrativo o empresarial. El primer caso resulta especialmente difícil porque ante preguntas tan sencillas como un «¿Dónde le duele?», el intérprete se ve privado del apoyo visual que un gesto del paciente podría ofrecer. El bloque de servicios sociales también se encarga de situaciones complicadas como interpretar para personas sin hogar, extranjeros que se quedan solos en España, violencia de género, etc. Ante situaciones complejas, Cabrera aclaró que «nuestro trabajo es transmitir el mensaje, ya sea injusto, amoral o vaya en contra de nuestras propias creencias».
Hoy en día, los idiomas más demandados son el árabe marroquí, el árabe clásico y el inglés, aunque el francés africano también ha experimentado un aumento. Gabriel Cabrera señaló que el ingente volumen de trabajo en el sector ahora mismo hace prescindibles las pruebas de interpretación para quien se inicia, pero el primer encargo que se recibe debe llevarse a cabo junto a un intérprete acompañante que valorará el trabajo del principiante. Todo queda grabado, se cobra y se da feedback.
Tras esta charla, antes del descanso, disfrutamos de la actuación musical de una de las alumnas del Grado de Traducción e Interpretación, Ana Fernández, que interpretó en español la canción 2 Days Into College de Aimee Carty, que tradujo del inglés junto a su compañero Álex Hurtado.
Después del descanso, llegó la hora de los talleres. El primer día se ofrecieron tres talleres entre los cuales los asistentes podían escoger: «Manual para no “pifiarla”: traducción de juegos de rol» impartido por Teresa Isla e Irune Miravalles, «Traducción e interpretación inclusivas: retos y posibles soluciones» impartido por Begoña Martínez Pagán y, por último, «Entre versos y lenguas: taller de traducción poética» EN/FR > ES impartido por Miriam Marín.
La primera charla de la tarde del jueves estuvo en manos de Carla Botella, Yeray García y Quico Rovira y en ella se ahondó en los entresijos de traducir comedia audiovisual, dada la cantidad de referencias intertextuales que suelen presentar los productos de este tipo. Una de las afirmaciones que resumiría perfectamente esta charla es la de Quico Rovira, que sirve para esta modalidad de traducción y para todas: «lo que traducimos son ideas y conceptos, no palabras». Además, se hizo referencia a la falta de contacto entre traductores en el sector audiovisual. Por ejemplo, es habitual que un traductor se encargue de traducir las dos primeras temporadas de una serie y que, cuando esta pase a manos de otra persona, esta no sepa con quién contactar ni qué referencias es importante mantener, por lo que suele haber cierto descuadre entre temporadas. Asimismo, Yeray García indicó que en el doblaje «hay que estar abierto a los cambios», pues se trata de un proceso «colaborativo» en el que intervienen ajustadores y actores de doblaje. Del mismo modo, se hizo referencia al peligro de utilizar localismos o expresiones que están de moda, ya que pueden resultar incomprensibles en otro lugar o en otro momento histórico, y por ello hay que tener cuidado con las domesticaciones. Carla Botella puso el colofón apuntando, como ya habían hecho otros ponentes a lo largo de la jornada, a la importancia del factor humano, en este caso, para traducir humor. Se despidieron con una petición para el público, una invitación a reflexionar: cuando veáis una película mala en la que han funcionado los chistes pensad que «es mala, pero está bien traducida».
La siguiente charla corrió a cargo de Álvaro Martín, editor de Pie de Página, que resaltó la importancia de cambiar de marco mental y dejar atrás la etiqueta de autónomo para sustituirla por la de microempresario. Como editor, habló sobre las propuestas de traducción, en las que lo más importante es que el editor entienda por qué ese texto le hará rico a pesar de que, en su opinión «la edición es el negocio más anticapitalista porque no es rentable». Por último, Martín habló de lo fundamental que es el asociacionismo y que el traductor haga su trabajo lo mejor posible para posicionarse en el mercado, sin olvidar que «tus palabras son tu imagen».
En la segunda charla de la tarde Ana Compañy, Blanca Serrano y Rosana Esquinas (esta que escribe), hablamos sobre cómo iniciarse en la traducción editorial y audiovisual. Hicimos hincapié en la importancia del asociacionismo al empezar a buscar encargos, pues las listas de distribución de las asociaciones son un mar de sabiduría y siempre hay personas dispuestas a resolver cualquier duda. Asimismo, ahondamos en algunas cuestiones esenciales que acechan a los principiantes: ¿cuándo se considera que una prueba es demasiado larga? ¿Cuál es el momento ideal para darse de alta como autónomo? ¿Debería tener diferentes CV para resaltar aquellos aspectos que más me convengan en función del destinatario?
Como cierre del primer día, Lara Carrión impartió una conferencia sobre gestión de proyectos para nuevos traductores pues, aunque quienes traducimos por cuenta propia no somos estrictamente gestores de proyectos, bien sabemos que, como autónomos, no nos queda otra opción que gestionar todo nuestro trabajo, es decir, ser nuestros propios project manager, desde gestionar el control de tiempo, los contactos con clientes, la organización de archivos, la calendarización de reuniones y entregas o la gestión de dudas al análisis y, por supuesto, incluso la gestión financiera.
A modo de ayuda casi terapéutica, la ponente compartió diez consejos que nos ayudarían a transmitir seguridad a una gestora de proyectos: confirmar la recepción de correos; mandar mensajes breves, claros y concisos; no empezar a traducir hasta que nos lo indiquen; conservar los correos; preguntar cualquier duda; avisar con tiempo si no llegamos a la fecha de entrega; no tener miedo a proponer soluciones alternativas; mostrar interés por recibir feedback; mandar las facturas a tiempo, y dejar rasgos de tu personalidad en el mensaje.
El segundo día del ENETI comenzó con una conferencia de Pilar Comín sobre la profesión del corrector que después dio paso a la mesa redonda sobre asociacionismo. En esta mesa participamos cuatro asociaciones: ACE Traductores representada por Rosana Esquinas (yo otra vez, sí), AETI representada por Sabela Ríos, AViC representada por Alessandra Vita y AFIPTSIP representada por Mohamed El-Madkouri Maataoui. Las cuatro asociaciones respondimos a las mismas preguntas, siendo ineludible la amenaza que supone la IA para la profesión. Por mi parte y en nombre de ACE Traductores, adelanté el lanzamiento del Sello de Traducción Humana como campaña para concienciar al público general y sumar apoyos. Es interesante comentar que Vita, intérprete, comentó que la IA le resulta útil a la hora de organizar información o preparar glosarios, pero que los programas que usan IA para facilitar la tarea del intérprete no funcionan bien, por lo que por ahora no se espera que suponga una amenaza real, si el cliente quiere un trabajo de calidad.
Tras el descanso, en el que pudimos degustar unos paparajotes, cortesía de la organización, retomamos la jornada con una charla de Elena Fernández, directora de Trágora Formación, en la que se dieron consejos para calcular tarifas teniendo en cuenta cuestiones como la nacionalidad de la empresa. También dio unas pinceladas sobre qué podemos hacer como traductores ante el auge de la IA a nivel individual y como gremio.
Después, tuvo lugar la charla impartida por Javier Pérez, Iris C. Permuy, Felipe Mercader y Nieves Gamonal, en la que se habló sobre cómo afecta la IA a los derechos laborales del traductor y los peligros que conlleva este nuevo paradigma tecnológico. Uno de ellos, como señaló Nieves Gamonal, es que «hay todo un sistema de explotación […] hay gente que se pasa horas entrenando algoritmos para que tengan un resultado refinado». Los ponentes también recalcaron que el problema no es el algoritmo, sino las personas millonarias que lo controlan. Mercader apuntó que «el problema no es si es una herramienta o no, sino si es inteligente y no, no lo es». Ya sabemos que da información falsa, por lo que ni siquiera es fiable, pero, para más inri, su uso acarrea todo tipo de sesgos, así como problemas de confidencialidad y medioambientales. Iris C. Permuy comentó que no hay un uso ético en un motor concebido en la alegalidad. Los ponentes estuvieron de acuerdo en que desde las universidades se está tratando con cierta ingenuidad. Insistiendo en lo dicho, concluyeron que utilizar la IA en traducción es «estafarnos todos entre nosotros».
Siguiendo en esta línea, los ponentes presentaron la campaña de ATRAE por una traducción humana. Tras la charla, al igual que el día anterior, los asistentes pudieron escoger uno de los tres talleres que se ofrecían. En este caso, las propuestas fueron «Traducir juegos sin contexto: imaginación, intuición y adivinación» organizado por Felipe Mercader, «Limpio y doy esplendor, pero no fijo» impartido por Pilar Comín y, por último, «La interpretación en los tiempos del cólera» a cargo de Sabela Ríos, Arkaitz Alcuten y Álex de Ramón.
Retomamos la actividad de la tarde con una entrevista de Rebecca Porwit de ASETRAD a Eva Aroca sobre derechos y lengua de signos española (LSE) en la que se abogó por la inclusividad en la universidad, lo que se materializa en la obligación de contar con un intérprete de LSE en la comunidad universitaria. Como afirmó Eva Aroca: «la lengua de signos debe respetarse igual que el resto de lenguas habladas». En este sentido, se puso de manifiesto la importancia de contar con la comunidad usuaria de LSE para diseñar cualquier ayuda tecnológica. Resulta interesante señalar que muchas personas de la comunidad sorda hablan de apropiación cultural, dada la presencia que ganan en redes algunas personas sin ser expertas en LSE. Aroca concluyó que la ausencia de intérpretes de LSE «no es una cuestión de recursos o economía, sino de actitud».
Después de esta charla, dio comienzo la que corría a cargo de Nieves Gamonal y Oliver Carreira sobre la creatividad en el sector lingüístico. Carreira expuso que los perfiles lingüísticos son muy valorados en muchas organizaciones que cuentan con departamentos de localización propios, por lo que recomienda no obcecarse en mandar currículos únicamente a empresas que sean estrictamente de traducción. Por su parte, Nieves Gamonal expuso su experiencia traduciendo para plataformas como Tumblr y Redbubble en las que las imágenes tienen una importancia especial. No resulta extraño toparse con juegos de palabras e incluso, a veces, con la necesidad de modificar la ilustración original, tareas que implican una artesanía humana difícilmente emulable por la creatividad artificial de una IA. Asimismo, Gamonal añadió que uno de sus ases en la manga como traductora es su proximidad con la comunidad usuaria de dichas plataformas, lo cual vuelve a poner de manifiesto que no traducimos palabras sino ideas y conceptos que nacen de nuestra humanidad y que pierden el sentido sin ella.

Nicholas Saunders
La tercera charla de la segunda jornada del ENETI la impartió la profesora y catedrática de la UMU, Ana María Rojo López. Esta se centró en la investigación en traducción desde la cognición y nos demostró cómo factores como la autoestima, la ideología, el estado de ánimo y las emociones suscitadas por el texto original influyen en el proceso y producto de traducción. Para ello, se valió de los resultados extraídos del proyecto de investigación EMOTRA. La ponente también habló sobre accesibilidad y presentó el proyecto ADance en el que investigan sobre audiodescripción de danza.
La última ponencia del ENETI la impartió Nicholas Saunders y giró en torno al reto de la fidelidad en la traducción musical para doblaje. Esta modalidad de traducción precisa varias habilidades clave que trascienden aquellas estrictamente lingüísticas y, ante todo, exige tener en cuenta que cualquier modificación sustancial que hagamos del texto está totalmente condicionada por lo que aparezca en pantalla. Se expusieron casos en los que la imagen puede ser o bien un escollo o bien toda una ayuda para dar con la solución adecuada, como en el caso de la pieza El son de Notre Dame, cuya traducción corrió a cargo de María Ovelar.
En la clausura del encuentro, Ana Cobo dio las gracias a ponentes y asistentes. Todos los organizadores y voluntarios subieron al escenario del paraninfo desde donde comenzó una sucesión de sorpresas. Sortearon camisetas del encuentro y libros por parte del Departamento de Traducción e Interpretación de la Universidad de Murcia y la editorial Pie de Página, así como licencias para cursos de formación impartidos por Trágora.
La conclusión que podemos sacar de este XIII ENETI es que solo el factor humano puede mantener viva la llama de la traducción, que tanto estudiantes como profesionales somos conscientes de los retos a los que nos enfrentamos hoy en día, pero que contamos con el contacto humano entre asociaciones y compañeros para hacerle frente a todo lo que venga. Hay traductores humanos para rato y con muchas ganas de reivindicar y hacer mejor las cosas, apostando por el asociacionismo, la visibilidad de nuestra labor y el rechazo al catastrofismo paralizante.

Fotografía de Ginesa Meseguer
Rosana Esquinas López (Murcia, 1995) es doctora en Traducción por la Universidad de Murcia con la tesis titulada Traducir para el formato audiolibro: una aproximación empírica por la cual obtuvo la calificación de cum laude, y profesora asociada en el Grado de Traducción e Interpretación de la Universidad de Alicante, actividad que combina con su labor como traductora autónoma de inglés y alemán a español especializada en el sector editorial y audiovisual. Ha trabajado para editoriales como Siruela, HarperCollins Ibérica y Zenith, sobre todo, traduciendo títulos de no ficción y ensayo.


