Virginia Maza: Lo que no está en los diarios, de Christa Wolf

Viernes, 1 de diciembre de 2023.

Virginia Maza ha traducido del alemán la obra de Christa Wolf Lo que no está en los diarios, Papeles Mínimos Ediciones, junio de 2023.

Sinopsis de la obra

Tras la muerte de Christa Wolf (1929-2011), su viudo, Gerhard, que había compartido con ella sesenta años de vida, reúne, de entre sus notas, apuntes y diarios, una colección de veintisiete poemas y una carta en prosa poética, que publica con el título Lo que no está en los diarios. Seis de los poemas se habían publicado en 1995 con ilustraciones de Helga Schröder. Algunos de ellos estaban datados a finales de los años ochenta («Culpable», 1987; «Me han reconocido», 1988). En el poemario de 2017, solo uno de los poemas está fechado: el último, «A la mesa de piedra», el que dedica a su esposo el 16 de octubre de 2006. Casi veinte años de distancia.

El libro se divide en tres partes. La primera y la última, de poemas. Y en el centro, como una herida abierta, un texto en prosa poética con el que Christa Wolf respondió en marzo de 1993 a una carta de Anne y Volker Braun. Es significativo que Gerhard decidiera incluir este texto y que lo hiciera partiendo por la mitad los poemas en los que Wolf eligió «plasmar ciertas ideas del momento, vivencias y experiencias inmediatas, de la forma más nítida y concentrada posible» en los últimos veinte años de su vida.

Tras la caída del muro y la reunificación de Alemania, muchos autores de la antigua RDA fueron cuestionados por su colaboración con el poder. A pesar de haber mantenido una postura abiertamente crítica con el aparato, lo que la había convertido en una figura incómoda y la expuso a fuertes campañas de difamación desde el Plenario del Partido Socialista Unificado de 1965, Christa Wolf no se salvó de las críticas, y su figura fue denostada y devaluada.

En el punto álgido de este debate, cuando sale a la luz la colaboración de ciertos intelectuales con la Stasi (en especial, de Heiner Müller), Wolf publicó el artículo «Eine Auskunft» (el mismo título de uno de los poemas recogidos en esta colección) en el diario Berliner Zeitung, el 21 de enero de 1993. Días después, en febrero de 1993, hizo también una entrevista televisada en el programa Zur Person de Günter Gaus. Confiesa allí, en solidaridad con colegas presionados por las acusaciones, que ella misma fue «colaboradora extraoficial» de la Stasi hasta 1962. Al mismo tiempo, el Servicio de Seguridad guardaba 42 volúmenes con información de la vigilancia de la que fue objeto entre 1968 y 1980, a partir de la operación «Doppelzüngler». Esta confesión, sin embargo, la situó en el centro de una acalorada polémica y la convirtió en blanco de las más agrias polémicas en los medios de comunicación.

Recibió numerosas muestras de apoyo, como las de Günter Grass, Antje Voller, Peter Härtling y Friedrich Schorlemmer. Y también las de Anne y Volker Braun, a quienes responde con la carta que se recoge en Lo que no está en los diarios. Es un diálogo con su propia voz y sus propias palabras en el que hila frases de la carta del matrimonio Braun con citas de la tradición literaria de la RDA. Un laberinto de intertextualidad que en esta edición en español se acompaña con un extenso y detallado catálogo de notas, que rastrean las referencias entretejidas con sus palabras.

Wolf decía en la entrevista con Gaus que fracasar es vivir sin crisis, sin conflicto personal, limitarse a «seguir siempre adelante y con paso firme a través de algo que no eres tú misma; llevarte detrás hasta que mueres». Mirándose desde el tiempo vivido como vejez, Wolf parece buscar en estos poemas a ese «tú misma» escindido entre la disposición a servir a una causa superior al individuo, el compromiso vital con el socialismo como proyecto de realización del ser humano, y la necesidad de realización del yo propio. ¿Quién es la voz que le habla por dentro una y otra vez?

En diálogo con ella, que a veces da respuestas y otras reproche, se pregunta por el error, por la coherencia, por la responsabilidad y por la culpa, por la capacidad de elección (la tuvo, reconoce) que desde el pasado (la cruz a la que está clavada la carne) determina presente y futuro, por la fe confundida de esperanza que se convirtió en autoengaño, por el desgarro entre compromiso necesario y lo de dentro, y el fracaso (o no) de una vida.

Lo hace empapada de melancolía, de la sensación de pérdida y de soledad, de la conciencia y la vivencia de un tiempo de vida que termina. Y duele al terminar. «El horror» son treinta años que «se han licuado en un segundo»: «Mis pies preferirían salir del tiempo».

Esto Volker lo escribo en la ciudad de los ángeles con un cerebro dolorido que da vueltas sobre sí mismo cada vez más rápido y se recalienta pero que por desgracia no llega a consumirse así que no para de soltar frases como esta:

APRENDER DE LAS PROPIAS FALTAS ES LA MANERA MÁS DIFÍCIL DE APRENDER, CON CUANTA MÁS FACILIDAD SE APRENDERÍA CON LO QUE NOS HA SALIDO BIEN PERO ESO NO NOS HABÍA SIDO DADO y cuando duermo si es que tengo la suerte de dormir sin sueños porque tendría también que recordar esos sueños cuyos jirones me perturban

Aunque

Una noche me desmiembran trozo a trozo lo último el cerebro en rebanadas Mi nombre sigue brillando Al final también él se apaga

Comentario de la traductora sobre la traducción

Lo que no está en los diarios reúne poesías de veinte años en los que el tiempo termina de forma dolorosa y se mira a un pasado que atraviesa la carne como una saeta, clavándola al presente y al futuro. Veinte años en los que la mujer sigue preguntándose quién es la que le habla dentro, si la ha traicionado con el error y el engaño, si dejó que pasara la vida sin vivirla ahora que no queda más que soledad y melancolía «Mientras lo más importante, lo que es, / se nos ha escurrido en medio». Son poesías de discusión, no faltas de ironía, con algunas respuestas y ciertos reproches, pero, sobre todo, de búsqueda. Y, en medio, una carta salida de un tiempo crítico en la vida y en la identidad de la autora.

Traducir poesía es vertiginoso. Traducir a Christa Wolf es vertiginoso. El vértigo es aún mayor cuando la poesía cubre veinte años de vida y cuando lo hace en diálogo con su propia producción literaria y con la tradición de la que fue heredera, fruto y partícipe. Es una poesía llena de intertextualidad, de alusiones, de citas, de conversación con su obra propia y con la de otros. También con la vida privada y pública de la autora. Reconocer todo eso fue una labor muy compleja, que exigió un largo y escrupuloso trabajo de estudio de su obra de Wolf, del contexto histórico-político y de la tradición literaria alemana, en especial de la RDA.

Y más allá, todo. La complejidad de la poesía, experiencia condensada, lirismo, imagen, juego, ritmos, la voz que nos habla y las voces con las que habla.

 

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