Viernes, 20 de marzo de 2026.
Alexandra Rybalko Tokarenko ha traducido del ruso la obra de Serguéi Davydov Springfield, Consonni, junio de 2025
Sinopsis de la obra
Andréi y Matvéi tratan de huir de Togliatti, su ciudad natal, industrial y deprimida, con la esperanza de escapar de sus miserables familias y encontrar algo mejor en el oeste de Rusia. Jóvenes, homosexuales y sin dinero, sobreviven entre situaciones tan cómicas como trágicas, alimentados por sueños que siempre parecen aplazarse. Springfield no es solo una historia de amor y desarraigo: es un retrato generacional, contado con humor y crudeza, de quienes crecieron bajo el peso de la represión, fuera del radar de las cosmopolitas Moscú y San Petersburgo.
Prohibida en Rusia por la ley contra la «propaganda LGTBIQ+», Springfield se ha convertido en uno de los libros más comentados de 2023, aclamado por medios independientes rusos como Meduza y Afisha, finalista del Premio Literario «Dar» 2025 y bestseller de la editorial rusa en el exilio Freedom Letters, especializada en voces contemporáneas y textos prohibidos en Rusia.
Con una escritura feroz, tierna y brillante, Sergéi Davydov firma un debut narrativo que recuerda a los textos más viscerales de Dovlátov o Limónov, pero desde una sensibilidad milenial.
Comentario de la traductora sobre la traducción
Olvidemos por un segundo de que se trata de un libro de un autor ruso del que muy pocos han oído hablar (en España), y de que los rusos, si no son clásicos, «cuestan» y «no llaman» y «venden poco» y «nos queda taaaan lejos»…
Aquí van, en la humilde opinión de su traductora, siete razones por las que todo el mundo debería leer Springfield:
- Porque es un libro sobre la Rusia de los márgenes, la de ser pobre, queer y de pueblo, la de aquellos a quienes se les niega la voz.
- Porque lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y, en este sentido, esta novela corta es buenísima. Para muestra, aquí van las primeras páginas:
- Porque pocos libros rusos vais a leer donde las referencias sean tan contemporáneas y occidentales, ergo, tan reconocibles, y que os muestren de forma tan visual todo ese remoto e incomprensible mundo.
- Porque a sus personajes les coges cariño, un cariño auténtico, visceral. Por ellos te preocupas y ríes y lloras y te exasperas y los sientes tus amigos, como a los chicos de Tan poca vida de Hanya Yanagihara, o las pandillas del universo Villa de la Fuente de Juarma, o las familias elegidas de las fantásticas Brassic y What it feels like for a girl (ambas en Filmin).
- Porque traducirlo ha sido pura poesía. Hay poesía en su prosa y en sus versos libres, poesía en su lenguaje malsonante (que en Rusia más de uno os dirá que es una forma de arte), poesía incluso en esa lengua oral tan viva, a medio camino de lo milenial y lo gen Z, y que tanto nos caracteriza ahora (en cualquier idioma).
- Porque su editor ruso (que también lo fue de la nobel Svetlana Aleksiévich, por cierto), lo ha llamado el Limónov de nuestro tiempo, además de compararlo con Dovlátov.
- Y porque, yo que llevo tiempo pensando en cuál es mi privilegio como traductora literaria (porque alguno debe de haber hasta que no consigamos tarifas más justas y dignas, digo yo), más o menos desde que le leí a una colega de profesión que el suyo era despertarse sin despertador y me quedé patidifusa, porque ya me diréis a qué autónomo conocéis vosotros que pueda permitirse eso, pues ahora por fin me ha quedado claro: mi privilegio es cuando puedo escoger qué libro traducir. Y creedme si os digo que este, si mi conciencia de clase y mi economía me lo hubieran permitido, lo habría traducido gratis.
La sección de NOVEDADES TRADUCIDAS ofrece a los traductores un espacio donde analizar las dificultades a las que han tenido que enfrentarse al traducir una obra concreta. Animamos a todos los traductores a colaborar: véase la plantilla en este enlace.


