La huella de la censura franquista: la primera traducción española de 1984, Micaela Vázquez

Viernes, 29 de mayo de 2020.

Siguiendo con la tradición de VASOS COMUNICANTES de dar voz a los jóvenes traductores, publicamos aquí un artículo de Micaela Vázquez basado en su Trabajo Final de Master para la Universidad Complutense de Madrid.

 

El 8 de junio de 1949, George Orwell publicó la que sería su última novela, titulada 1984. Este libro se ha convertido en una de las novelas distópicas más famosas e influyentes de principios del siglo XX y es, para muchos, la obra maestra del autor inglés. Aunque en 2019 se cumplieron ya siete décadas desde que salió a la luz en Inglaterra, su crítica hacia la política, la propaganda y la manipulación de la información sigue siendo relevante. A día de hoy, en plena pandemia de la COVID-19, aún se menciona esta novela de Orwell en el debate sobre el uso de nuestros datos personales por parte del Estado para frenar la propagación de la enfermedad.

Dada la importancia de 1984, en España se ha traducido y editado en numerosas ocasiones en las últimas décadas. El público español tuvo acceso a esta obra por primera vez durante la dictadura franquista, con la traducción que realizó Rafael Vázquez Zamora para Destino en 1952. Debido a su temática política y a su contenido sexual, el libro sufrió los recortes de la censura antes de llegar a las estanterías españolas. Esta versión recortada la publicarían también Salvat y Mundo Actual de Ediciones.

A pesar de la relevancia de la obra orwelliana, hubo que esperar hasta los años ochenta para que se publicara en España una traducción íntegra de la novela. En el año 1983 se añadirían a la traducción de Vázquez Zamora los pasajes que había recortado la censura, cuya autoría se desconoce. Esta es la edición más popular y difundida de la obra, que se publicó en editoriales como Destino, Salvat, Booket, Círculo de Lectores, RBA o Planeta de Agostini. Sin embargo, contamos con dos traducciones españolas más recientes: la de Olivia de Miguel, publicada por Galaxia Gutemberg en 1998; y la de Miguel Temprano García, que publicó Debolsillo en el año 2013. La interesante trayectoria de esta novela en nuestro país ha dado lugar a varios trabajos de investigación sobre la censura que sufrió su traducción, entre los que destacan los artículos de Alberto Lázaro (2002) y de Purificación Meseguer (2015).

Como mencionaba anteriormente, en 1952 aparece en el mercado español la primera edición recortada de 1984, traducida para Destino por Rafael Vázquez Zamora. Como refleja el expediente de censura n.º 3632 conservado en el Archivo General de la Administración, en 1950 Destino solicita la autorización para la publicación de 1984 traducida al castellano. En su primer informe, el censor pasa por alto el mensaje antitotalitario de la novela y sostiene que la publicación de la misma debería autorizarse por su tendencia anticomunista. Sin embargo, deniega la solicitud porque la trama de la obra gira «alrededor del tema del crimen sexual cometido por un hombre y una mujer», lo que «implica una serie de descripciones excesivamente gráficas» y «la supresión de dichos párrafos no es factible sin perjuicio» de la historia.

Poco después, Destino solicita la revisión del expediente alegando que la novela «constituye un formidable alegato contra el régimen comunista», por lo que «está prohibida en todos los países de influencia soviética». Además, sostiene que «las posibles modificaciones o supresiones sobre ciertos temas de tipo sexual, no afectan en nada al contenido esencial de la obra», así que la editorial «está dispuesta ha (sic) modificar, corregir o suprimir los párrafos que se le indiquen».

Esta vez la Dirección General de Propaganda accede a que se realice la traducción de la obra siempre y cuando se maticen los extractos marcados por el censor. Sin embargo, cuando Destino presenta las galeradas censuradas añade que no se limitaron a recortar aquello que se les demandaba, sino que «una vez suprimidos los párrafos y las frases que podían resultar perjudiciales a nuestra moral y costumbres, […] era necesario aún suprimir alguna cosa más, ya sobre la traducción». Por tanto, empleando la terminología de Abellán (1982), el texto traducido fue resultado de la intervención de la censura externa, llevada a cabo por los censores del régimen y sus tachaduras, y también de la censura interna o autocensura, pues la editorial o el traductor realizaron recortes adicionales a los impuestos por el aparato censor para asegurar la publicación de la obra.

Al cotejar el original inglés y el texto traducido censurado los datos obtenidos me resultaron muy llamativos. En total, encontré 58 ejemplos de intervención. Como en el AGA tuve acceso al texto de la obra con las tachaduras indicadas por el censor, pude determinar cuáles de esas intervenciones se deben a la censura externa y cuáles a la interna. Sorprende que la mayoría de las alteraciones que sufrió la traducción fueran consecuencia de la autocensura editorial-traductora (69%), y que los casos de intervención de la censura externa oficial fueran bastante más escasos (31%).

Además, organicé los 58 pasajes alterados según el tipo de censura aplicada por los censores: sexual (43%), si se retocan escenas de sexo o desnudo; religiosa (9%), si desaparecen las críticas a la religión católica; o política (5%), si se deshacían de pasajes perjudiciales para el régimen. Me vi obligada a crear otra sección para recoger un gran número de fragmentos que se alteraron sin motivo aparente (40%), pues no trataban temas escabrosos, y otra en la que incluí aquellos pasajes que no se corresponden con ninguna de las categorías anteriores (3%).

Llama la atención que, a pesar de la temática eminentemente política de la novela, hayan sido los pasajes sexuales los más censurados por faltar a la moral de la época. Uno de los más relevantes es la eliminación de la primera escena en la que Winston y Julia mantienen relaciones, a la cual pertenece el siguiente fragmento:

Orwell (1981) Vázquez Zamora (1971)
But the mindless tenderness that he had felt under the hazel tree, while the thrush was singing, had not quite come back. He pulled the overalls aside and studied her smooth white flank. In the old days, he thought, a man looked at a girl’s body and saw that it was desirable, and that was the end of the story. But you could not have pure love or pure lust nowadays. No emotion was pure, because everything was mixed up with fear and hatred. Their embrace had been a battle, the climax a victory. It was a blow struck against the Party. It was a political act. (Pág. 104) Pero la ternura que había sentido mientras escuchaba el canto del pájaro había desaparecido. (Pág. 101)

 

La alteración de escenas como esta repercute notablemente sobre el resultado final. Aunque la editorial insistió en que la supresión de estos pasajes no afectaba al contenido esencial de la obra, es innegable que la relación secreta de Winston y Julia supone una rebelión contra el régimen político de Oceanía, que promueve la castidad y la abstinencia; por tanto, al prescindir de estas escenas se matiza el crimen sexual que cometen los protagonistas, lo cual resta importancia a esta parte tan significativa de la trama.

Sorprendentemente, encontré diez extractos de contenido sexual que no se vieron afectados por la censura, lo que demuestra la arbitrariedad del aparato censor. No obstante, se pueden observar ciertos criterios de selección. Por ejemplo, la mayoría de las escenas sexuales censuradas tenían que ver, sobre todo, con la relación entre Winston y Julia, y en ellas el acto sexual tenía cierto significado. En cambio, en los fragmentos sin censurar se hace referencia a temas como el porno o la contratación de los servicios de una prostituta. Por tanto, se aprecia cierta relajación en algunas escenas de sexo y desnudo siempre que carecieran de vinculación sentimental.

En cuanto a la censura política, aunque fue más irrelevante, se eliminaron pasajes que borran gran parte de la crítica que hace Orwell a sistemas políticos como el totalitarismo o el autoritarismo:

Orwell (1981) Vázquez Zamora (1971)
The idea of an earthly paradise […] had haunted the human imagination for thousands of years. And this vision had had a certain hold even on the groups who actually profited by each historical change. The heirs of the French, English, and American revolutions had partly believed in their own phrases about the rights of man, freedom of speech, equality before the law, and the like, and have even allowed their conduct to be influenced by them to some extent. But by the fourth decade of the twentieth century all the main currents of political thought were authoritarian. The earthly paradise had been discredited at exactly the moment when it became realizable. (Pág. 165) La idea de un paraíso terrenal […] estuvo obsesionando a muchas imaginaciones durante miles de años. Pero ese paraíso terrenal quedó desacreditado precisamente cuando podía haber sido realizado. (Pág. 156)

 

En este caso, se suprime la parte central del párrafo, evitando así las menciones al autoritarismo y a los derechos de los hombres, la libertad de expresión y la igualdad de los seres humanos ante la ley.

La censura religiosa, por su parte, tuvo como consecuencia la desaparición de las críticas que hace Orwell a la Iglesia católica y a sus formas de proceder en el pasado, con instituciones como la Inquisición.

Orwell (1981) Vázquez Zamora (1971)
You have read of the religious persecutions of the past. In the Middle Ages there was The Inquisitlon. It was a failure. It set out to eradicate heresy, and ended by perpetuating it. For every heretic it burned at the stake, thousands of others rose up. Why was that? Because the Inquisition killed its enemies in the open, and killed them while they were still unrepentant: in fact, it killed them because they were unrepentant. Men were dying because they would not abandon their true beliefs. (Pág. 204) En las persecuciones antiguas, por cada hereje quemado han surgido otros miles de ellos. ¿Por qué? Porque se mataba a los enemigos abiertamente y mientras aún no se habían arrepentido. Se morían por no abandonar las creencias heréticas. (Pág. 192)

 

En este ejemplo, las persecuciones religiosas del pasado se generalizan en el texto español, que habla simplemente de «persecuciones antiguas». Desaparecen también las referencias al fracaso de la Inquisición en su propósito de erradicar la herejía. Es más, la frase «because the Inquisition killed its enemies in the open» adopta en castellano una fórmula impersonal y se afirma que «se mataba a los enemigos abiertamente», sin especificar quiénes eran los autores de los asesinatos.

Por otro lado, no deja de ser chocante el gran número de fragmentos que se vieron afectados en la traducción aunque no trataran temas escabrosos o perjudiciales para el régimen. En su mayoría, son omisiones que, al aplicarlas, no hacen más que empobrecer el texto meta, como la supresión de la descripción del camino que recorre Winston en esta escena:

Orwell (1981) Vázquez Zamora (1971)
Winston picked his way up the lane through dappled light and shade, stepping out into pools of gold wherever the boughs parted. Under the trees to the left of him the ground was misty with bluebells. The air seemed to kiss one’s skin. (Pág. 96) Winston emprendió la marcha por el campo. El aire parecía besar la piel. (Pág. 96)

 

En cuanto al mecanismo predominante a la hora de censurar el texto traducido, la estrategia preferida fue la eliminación de fragmentos problemáticos (86%). La segunda más empleada fue la reformulación de pasajes del original en la traducción (9%) y, la tercera y última estrategia, la sustitución del contenido del texto inglés por otro distinto en castellano (5%).

El ejemplo de eliminación de mayor extensión que hay en la traducción española es la completa supresión del apéndice de unas ocho páginas que se incluye al final del libro, titulado «The Principles of Newspeak». En dicho apéndice encontramos pasajes como el siguiente, en el que Orwell compara la neolengua con el lenguaje manipulador característico de la política y de los países totalitarios:

[…] the tendency to use abbreviations of this kind was most marked in totalitarian countries and totalitarian organizations. Examples were such words as Nazi, Gestapo, Comintern, Inprecorr, Agitprop. […] It was perceived that in thus abbreviating a name one narrowed and subtly altered its meaning, by cutting out most of the associations that would otherwise cling to it. The words Communist International, for instance, call up a composite picture of universal human brotherhood, red flags, barricades, Karl Marx, and the Paris Commune. The word Comintern, on the other hand, suggests merely a tightly-knit organization and a well-defined body of doctrine (Orwell, 1981: 386)

En este extracto, Orwell critica los regímenes totalitarios e incluye referencias políticas opuestas a la ideología franquista, por lo que, lejos de suprimir algunos párrafos o reformular determinadas frases, se optó por prescindir del apéndice por completo.

Además de eliminaciones, encontré varios casos de reformulación de contenido del original. En el siguiente pasaje, en la traducción se reescribió la oración del texto origen para darle un sentido más implícito, de modo que se obtiene un resultado neutralizado en español:

Orwell (1981) Vázquez Zamora (1971)
During the month of May there was only one further occasion on which they actually succeeded in making love. (Pág. 105) Durante el mes de mayo sólo tuvieron una ocasión de estar juntos de aquella manera. (Pág. 103)

 

Por último, como ejemplo de estrategia de sustitución destaca el siguiente extracto, en el que Orwell menciona la filosofía, la religión, la ética y la política entre las disciplinas exentas de lógica. Se optó por eliminar esta referencia negativa a la religión, solo que, en lugar de suprimirla, se sustituyó y se mencionó la ciencia en su lugar:

Orwell (1981) Vázquez Zamora (1971)
In philosophy, or religion, or ethics, or politics, two and two might make five, but when one was designing a gun or an aeroplane they had to make four. (Pág. 160) Aun admitiendo que en filosofía, en ciencia, en ética o en política dos y dos pudieran ser cinco, cuando se fabricaba un cañón o un aeroplano tenían que ser cuatro. (Pág. 152)

 

Una vez vistos los agentes que intervinieron en el texto, los tipos de censura que aplicaron y cuáles fueron las estrategias empleadas solo me queda por hacer una última observación: la censura que sufrió la traducción española de 1984 durante la dictadura no deja de parecerme paradójica. En la novela, el Ministerio de la Verdad en el que trabaja Winston se encarga de censurar documentos, libros y medios de comunicación para manipular la información a la que tienen acceso los habitantes de Oceanía, tal y como hacía el aparato censor durante el régimen franquista. En 1984, Orwell critica el empleo de la censura como herramienta de control, por lo que resulta curioso que la traducción española de esta misma novela se haya visto afectada en este sentido. Afortunadamente, las tres décadas de censura que sufrió 1984 no evitaron que la obra se convirtiera en un clásico de la literatura de ciencia ficción en nuestro país, al igual que sucedió en el resto del mundo.

 

Bibliografía y fuentes

Abellán, Manuel (1982): «Censura y autocensura en la producción literaria española», en Nuevo Hispanismo, 1, pp. 169-180.

Archivo General de la Administración (en línea).

Archivo General de la Administración (1952): Signatura 21/09190, Expediente 3632.

Biblioteca Nacional de España: Catálogo (en línea) .

Lázaro, Alberto (2002): «La sátira de George Orwell ante la censura española», en Proceedings of the XXVth AEDEAN Conference, eds. M. Falces Sierra, M. Díaz Dueñas y J. M. Pérez Fernández, Granada, Universidad de Granada, pp. 1-15.

Meseguer, Purificación (2015): «La traducción como arma propagandística: censura de Orwell, Abellio y Koestler en la España franquista», en Quaderns de Filologia: Estudis Literaris XX [en línea], pp. 107-122.

Ministerio de Educación, Cultura y Deporte: Base de datos de libros editados en España (en línea)

Orwell, George (1971): 1984, traducción de R. Vázquez Zamora, Navarra, Salvat.

Orwell, George (1981): 1984, Londres, Penguin Books.

Unesco: Index Translationum (en línea)

Vázquez Lachaga, Ximena Micaela (2019): «La huella de la censura franquista: la primera traducción española de 1984» [Trabajo Fin de Máster] (en línea), Madrid, Universidad Complutense de Madrid

Micaela Vázquez Lachaga es traductora del inglés. Es graduada en Traducción e Interpretación por la UAM y tiene un Máster en Traducción Literaria por la UCM. Es miembro de la presección de ACE Traductores y participa en el programa de mentorías de 2020.