The Moon in the Gutter es una de las novelas más famosas del prolífico escritor y guionista norteamericano David Goodis (1917-1967), considerado uno de los autores más destacados de la segunda generación de la novela negra norteamericana. Recientemente he tenido la oportunidad de traducir esta novela al catalán para la colección Crims.cat de Editorial Clandestina, que la ha publicado con el título La lluna sobre l’asfalt.
¿Por qué La lluna sobre l’asfalt (‘La luna sobre el asfalto’)? En esta novela, la palabra gutter del título no hace referencia al canalón que recibe y vierte el agua de los tejados, sino a la cuneta de desagüe por la cual circula el agua en la calle y, también, en sentido figurativo, a los barrios pobres. The gutter son los bajos fondos, los barrios miserables, y, en ocasiones, se utiliza también para referirse al hampa. En el caso concreto de la novela de Goodis, la acción se sitúa en una ciudad portuaria, con un río con sus barcazas y remolcadores como telón de fondo, y the gutter hace referencia concretamente a la calle miserable en la que vive William Kerrigan, el estibador protagonista de la novela, una calle —la calle Vernon— donde hay un canal de desagüe por el que circula permanentemente una agua sucia y oleosa. ¿Cómo traducirlo entonces?
A lo largo de la novela, he traducido gutter por «el canal del desguàs» (‘el canal de desagüe’), que es lo que es, pero, como título, La lluna sobre el canal del desguàs me parecía una solución de traducción poco afortunada con la que perdía, además, esa referencia a los barrios pobres que gutter tiene en inglés. Diego de los Santos, el traductor al español de la novela —que recientemente ha sido publicada por Sajalín—, ha optado por traducir el título como La luna en el arroyo, que me parece una buena solución porque, en español, la palabra arroyo también se usa figuradamente para referirse a los barrios pobres («venir o salir del arroyo»). En catalán, sin embargo, la palabra rierol no tiene esta connotación, sino la de ‘riachuelo’, de manera que titularlo como La lluna al rierol tiene una resonancia bucólica que se aleja muchísimo del sentido original.
En 1983, Jean Jacques Benieix adaptó la novela de David Goodis y rodó una película protagonizada por Gérard Depardieu, Nastassja Kinski y Victoria Abril que lleva por título La lune dans le caniveau (literalmente: ‘La luna en la alcantarilla’), que en español se tradujo por La luna bajo el asfalto. La idea de utilizar la palabra asfalto en el título enseguida me sedujo. En primer lugar, por el contraste entre las resonancias poéticas de la luna y la crudeza urbana del asfalto, ya que la contraposición entre la fealdad de la pobreza de quienes viven downtown y la belleza de la luz de la luna y de quienes viven uptown está presente en toda la novela. Y, en segundo lugar, porque uno de los leitmotivs que se repite a lo largo del texto es una mancha de sangre seca sobre el asfalto, sobre la que se refleja la luz de la luna.
En la novela, sin embargo, la luna brilla sobre el asfalto, no bajo el asfalto (cosa, por otro lado imposible). No entiendo por qué la película se tradujo al español como La luna «bajo» el asfalto (¿‘la luna bajo la perspectiva del asfalto’?), y no La luna «sobre» el asfalto. En cualquier caso, yo he optado por el título La lluna sobre l’asfalt, lo que me ha llevado a tener que convertir el empedrado de la calle Vernon en una calle asfaltada para que el título tenga sentido. Un cambio que he considerado asumible para mantenerme fiel al espíritu de esta novela de alto contenido poético, protagonizada por antihéroes. La lluna sobre l’asfalt es una novela de perdedores, y lo importante no es si la calle está empedrada con adoquines o asfaltada, sino esa luna que se refleja sobre el agua sucia que permanentemente discurre por la calle, y sobre esa mancha de sangre seca que hay sobre el asfalto, donde una joven decidió acabar con su vida después de no haber podido superar el trauma de una violación.
Se parecen, se parecen..., pero no son lo mismo (22): «bactericidal» y «bactericide»; «suicidal» y «suicide»
Por Fernando A. Navarro
19/02/2025