Cincuenta veces Vasos

30 de septiembre de 2019.

Vicente Fernández González

Verano de 1993, número uno de VASOS COMUNICANTES; verano de 2019, número cincuenta. El calendario marcado por la decisión de la última asamblea de ACE Traductores ha querido que el número cincuenta ―expresión en muchas tradiciones de completud, de júbilo por la conclusión de un ciclo― sea en la historia de nuestra revista el hito que indica el inicio de una nueva etapa, el comienzo de su vida plenamente digital.

Leo el primer número de la revista, el de aquel verano de 1993. Consejo de redacción: Carlos Alonso Otero, Mariano Antolín Rato, María Luisa Balseiro, Esther Benítez, Clara Janés, Catalina Martínez Muñoz, Miguel Martínez-Lage, Ramón Sánchez Lizarralde, Miguel Sáenz y Juan Eduardo Zúñiga. La nómina impone. Me detengo en el editorial: «Era posible y necesaria una revista que permitiera un tratamiento debido, en amplitud y complejidad, de los problemas, siempre relegados a estrechos círculos, del mundo profesional de la traducción».

No hemos dejado desde entonces de tratar los problemas del mundo profesional de la traducción editorial. La revista ha acompañado a ACE Traductores, presidida, tras Esther Benítez, por Ramón Sánchez Lizarralde, Mario Merlino, María Teresa Gallego Urrutia y Carlos Fortea, en la pugna por el reconocimiento de la contribución de los traductores ―traductoras seguramente las más veces― a la dinámica cultural de la sociedad y de su aportación a los resultados económicos de la industria editorial, por la protección de los derechos de autor de los traductores y la aplicación efectiva de la Ley de Propiedad Intelectual, por el derecho a contratos ajustados a la ley y a tarifas dignas. Lo hacemos en diálogo cada vez más estrecho con nuestros colegas de otros países de Europa (CEATL) y de América Latina (ALITRAL) y de otros sectores implicados en la industria editorial (corrección, ilustración).

Vasos ha sido todos estos años un espacio de encuentro de las personas dedicadas al ejercicio profesional de la traducción editorial y un foro para la reflexión individual y colectiva sobre la traducción. Espacio y foro seguirá siendo sin duda en esta nueva etapa, y aun tribuna para la autoetnografía de la traducción que propugnaba Salvador Peña en la conferencia inaugural del II Encuentro Profesional de la Traducción Editorial, y por ello una referencia también para el estudio. Seguiremos esperando que llegue Vasos en otoño, en invierno, en primavera, de nuevo en verano. Cincuenta veces y cincuenta veces más.

 

Vicente Fernández González es presidente de ACE Traductores.

 

Grafiti en una calle de Tromso, Noruega. Fotografía de Carmen Francí

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